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El CHUS desarrolla una 'app' que mide la dificultad respiratoria en niños

Está dirigida a padres, para que puedan emplearla en niños menores de dos años con esta sintomatología

En la imagen, Federico Martinón mostrando la aplicación ReSVinet.
El CHUS desarrolla una 'app' que mide la dificultad respiratoria en niños
Redacción
Jueves, 14 de diciembre de 2017, a las 12:20
Pediatras de la Gerencia de Gestión Integrada de Santiago han presentado recientemente en el Congreso Internacional del Virus Respiratorio Sincitial celebrado en Málaga, la Aplicación Móvil de la escala ReSVinet, una app para los dispositivos iOS y Android que les permite a los padres medir la dificultad respiratoria de los niños menores de dos años, que es el sector de la población para lo cual se validó la escala, aunque la población objetivo de la misma es todo paciente pediátrico que presente dificultad respiratoria aguda sea cuál sea la etiología de la misma.
 
La escala ReSVinet (que le da nombre a la nueva aplicación) es un sistema de evaluación clínica cuyo objetivo principal es facilitar la comunicación médico-paciente. Fue desarrollada por los grupos GENVIP (Grupo de GENética, vacunas, infecciones y pediatría) del Hospital Clínico de Santiago, REGALIP (Red Gallega de Investigación Pediátrica y la red europea ReSVinet, coordinados por Federico Martinón, jefe del servicio de pediatría de la Gerencia de Santiago y Antonio Justicia, pediatra de la misma gerencia.
 
La app que da soporte a la escala fue desarrollada por el centro tecnológico Gradiant, y contó con el apoyo de la Agencia Gallega de Innovación y del Ministerio de Economía y Competitividad, en el marco de la Estrategia Española de la Innovación en Galicia.
 
La escala fue validada científicamente por profesionales del servicio de pediatría de la Gerencia de Santiago y le permite a los padres evaluar el estado clínico de sus hijos menores de dos años ingresados por dificultad respiratoria aguda, básicamente bronquitis aguda. Además, se presentaron en varios congresos los resultados de su aplicación para todo el rango de edad pediátrica en Atención Primaria, donde la sintomatología respiratoria puede llegar a suponer dos terceras partes de los motivos de consulta en determinadas épocas del año.
 
“Aunque el concepto se remonta a hace más de 40 años, la validación es un proyecto que fue incorporado hace relativamente poco en la construcción de escalas clínicas”, expone Antonio Justicia, pediatra que está realizando su doctorado en la validación de escalas respiratorias. “Hay que tener en cuenta que la evaluación clínica es un proceso muy subjetivo, y que incluso profesionales con años de experiencia pueden diferir en sus conclusiones tras explorar un mismo paciente.
 
El proceso de validación les permiten saber sí los resultados obtenidos por dos investigadores usando la misma escala son comparables o no, o si el cambio en el resultado traduce algún tipo de modificación en el estado clínico, si se puede equiparar con otra escala de parámetros distintos...
 
Es decir, básicamente la validación de una escala busca decirnos cuanto de objetiva puede ser la muestra medida”. Este autor, bajo la dirección de Federico Martinón Torres, publicó recientemente una revisión de la validación de este tipo de escalas, también llamados scores, donde se observa que la escala ReSVinet es la más extensamente convalidada hasta la fecha. En el mismo trabajo se exponen que la escala ReSVinet es la única usada por progenitores, todas las demás están dirigidas a profesionales sanitarios. Además, actualmente no se dispone de ninguna escala convalidada para la dificultad respiratoria infantil en Atención Primaria.

Según Martinón, “con un método de medida común, podemos conseguir una mayor implicación de los tutores en el manejo de la enfermedad, y los facultativos podrán disponer de un registro domiciliario que facilitará la motorización del niño y evaluará  la respuesta al tratamiento”. Añade que “la implantación de una escala así no sólo es beneficiosa para al día a día de la atención clínica por los motivos anteriores, sino también en investigación médica, y más concretamente en ensayos clínicos, donde se requiere una monitorización y vigilancia del sujeto a estudio de forma estrecha y regulada por médico, enfermera y padres. La prueba de su utilidad es que ya se está utilizando por distintos promotores como escala de referencia”.