Redacción. Barcelona
El sindicato Metges de Catalunya (MC), mayoritario en la sanidad catalana, ha abandonado la Mesa de Salud en la que se negocia la afectación laboral de los recortes, por el planteamiento, a su juicio, obstinado de las patronales en las negociaciones, en que el resto de sindicatos sanitarios tampoco han alcanzado ningún acuerdo.
El secretario general de MC, Antoni Gallego, ha anunciado esta determinación tras seis reuniones en la Consejería de Emrpesa y Ocupación de la Generalitat con las patronales sanitarias Unió Catalana d'Hospitals (UCH), Consorci de Salut i Social de Cataluña (CSC) y la Asociación Catalana de Establecimientos Sanitarios (Aces), además del Instituto Catalán de la Salud (ICS). El sindicato ha decidido levantarse de la reunión porque todos los planteamientos de las patronales seguían siendo los mismos, y el documento expuesto era el “mismo” que el anterior.
A su juicio, aceptar estos acuerdos significaría firmar un “cheque en blanco”, en que el médico se hace responsable de una calidad asistencial que se verá gravemente amenazada por los recortes sanitarios, ha declarado Gallego.
Gallego ha señalado que la contrapartida de las patronales de no realizar ningún expediente de regulación de empleo (ERE) hasta 2013 no supone ninguna garantía para blindar la ausencia de despidos, porque existen fórmulas de extinción de los contratos sin expedientes, ha asegurado. El resto de sindicatos siguen en la mesa de negociación, y este jueves recibirán un documento sobre los temas tratados este jueves.
En la última reunión, la pasada semana, las patronales habían retirado su propuesta de reducir por convenio laboral la bajada del 5 por ciento de los salarios, aunque seguían poniendo encima de la mesa un aumento de la jornada laboral -15 minutos diarios- y condicionar la consecución de objetivos a los beneficios de los centros sanitarios.
Estos dos extremos han sido rechazados por todos los sindicatos sanitarios, que han criticado “oscurantismo” y falta de transparencia en los distintos encuentros al pedir la concreción de recortes por centro, en lugar de negociar cifras generales. La patronal ha amenazado desde el primer día de acometer expedientes de regulación de empleo (ERE), de no llevarse a cabo estas medidas.