El vicepresidente de la Societat Catalana de Gestió Sanitària (SCGS) y gerente del Consorci Sanitari de l'Anoia, Ignasi Riera.

El vicepresidente de la Societat Catalana de Gestió Sanitària (SCGS) y gerente del Consorci Sanitari de l'Anoia, Ignasi Riera.

Catalunya

Cataluña impulsa una ley para cercar al máximo los 'dedazos' de directivos sanitarios

La nueva norma impulsa un modelo de gestión orientado a resultados, con rendición de cuentas, transparencia y evaluación objetiva del desempeño

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El Govern de Catalunya ha dado luz verde a la ley para profesionalizar la dirección pública en la Generalitat, una norma que podría afectar al personal directivo sanitario. Aunque en Cataluña la designación directa de gerentes en la red hospitalaria pública no llega al 15 por ciento, muy alejada del resto de comunidades autónomas, según los últimos estudios, la nueva norma impulsa un modelo de gestión orientado a resultados, con rendición de cuentas, transparencia y evaluación objetiva del desempeño.

"En el resto del Estado cambia el consejero o consejera del ramo y cambian todos los gerentes de los centros sanitarios. Esto, en Cataluña, a excepción de pocas ocasiones, no pasa, en parte por las características de un sistema sanitario diferente, con multitud de proveedores. Y si pasa, ha de pasar cada vez menos", ha asegurado Ignasi Riera, vicepresidente de la Societat Catalana de Gestió Sanitària (SCGS) y gerente del Consorci Sanitari de l'Anoia, a Redacción Médica.

La nueva norma se dirige al personal directivo de la Administración de la Generalitat de Catalunya, los organismos autónomos y entidades de derecho público, las sociedades mercantiles participadas mayoritariamente por la Generalitat, los consorcios participados de forma mayoritaria o adscritos a la Administración, y las fundaciones del sector público de la Generalitat y las que están adscritas. "Estamos a favor de una ley que se base en la meritocracia, la idoneidad, la evaluación de desempeño, rendición de cuentas y profesionalización del directivo público", ha declarado Riera. Entre las novedades, recoge la selección por mérito e idoneidad, mandatos de siete años, evaluación de resultados y retribución variable y el cese por causas tasadas.

Direcciones sanitarias afectadas

La ley, que a partir de ahora inicia su tramitación parlamentaria y que el Ejecutivo espera que consiga un amplio consenso, no afectará tanto a los cargos estrictamente políticos, como consellers o secretarios generales, sino a quienes gestionan organizaciones y servicios. En sanidad, aunque está por ver el desenlace del trámite y negociación entre los partidos del Parlament de Catalunya, podría afectar a gerencias y direcciones de servicios del Institut Català de la Salut, el Servei Català de la Salut, consorcios sanitarios, fundaciones públicas sanitarias y de investigación adscritas a la Generalitat y empresas públicas sanitarias dependientes de la Generalitat. "La mayoría de decisiones que tomamos los directivos sanitarios superan un ciclo electoral y el sistema no se puede detener cada vez que cambia el Govern", ha reflexionado el vicepresidente de la SCGS.

Sin embargo, Riera ha puntualizado que la mayoría de centros públicos eligen a sus directivos con "procesos abiertos de selección, elementos formales de contratación y una evaluación anual de los objetivos pactados", por lo que gran parte de las medidas que propone esta ley ya se tienen en cuenta en el ámbito sanitario. En este sentido, quedará por ver si las entidades que ya contemplan este tipo de mecanismos se verán alteradas por la nueva ley o continuarán como en la actualidad.

"El sistema sanitario hace tiempo que se comporta con la filosofía de esta ley", ha remarcado el gerente del Consorci Sanitari de l'Anoia, que también puntualiza que en los últimos años ha cambiado el partido al mando del Departament de Salut, de Junts a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) primero y de ERC al PSC después, y la mayoría de cargos directos de esta administración han continuado. "Guarda más relación con el mérito de competencias y capacidad que quién está en el Govern", ha incidido.

Nombramientos a dedo y dudas

Por tanto, esta ley pondría el cerco aún más a los "pocos" nombramientos a dedo en el ámbito sanitario catalán. Riera ha detallado que incluso aquellos organismos que no explicitan un proceso de contratación, lo siguen. Otra de las novedades de la ley es que incorpora la clasificación del personal directivo. La norma diferencia entre la dirección general (direcciones generales y de servicios), la dirección operativa (subdirecciones generales, ocupadas por funcionarios de carrera) y los directivos del sector público institucional.

Este es uno de los aspectos que le chirrían a Riera, que estará atento al desarrollo de la ley, porque entiende que "la gestión sanitaria pública y el funcionariado no deben ir ligados. En el ámbito sanitario solo pasa en España, en el resto de Europa está más separado y se basan más en la meritocracia que en la carrera funcionarial".

Asimismo, la nueva ley permitirá reflexionar sobre los procesos vigentes en el ámbito sanitario que ya se aplican para elegir a directivos con criterios de meritocracia e idoneidad. "Nos dará la oportunidad de mejorar procesos internos y hacer más comprensible a la población cómo se toman las decisiones en el sistema de salud para generar confianza. Debemos demostrar que se están haciendo bien las cosas", ha agregado.