Redacción Médica
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Sáez Aguado admite que "hay que atacar las demoras" más intensamente

El consejero de Sanidad cree que, a pesar de que hay que mejorar, los datos no son "significativos"

El consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado.
Sáez Aguado admite que "hay que atacar las demoras" más intensamente
Redacción
Martes, 21 de noviembre de 2017, a las 19:10
Primero ha relativizado los datos de las listas de espera, pero luego ha admitido que "hay que atacar las demoras más intensamente". Han sido los dos mensajes que ha dejado el consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado en el Pleno de las Cortes en respuesta a la portavoz socialista de Sanidad, Mercedes Martín Juárez, quien ha preguntado por las medidas a tomar antes de finalizar el año para atajar las listas de espera de consultas con especialistas y pruebas diagnósticas.

Sáez Aguado cree que los datos no son "significativos" y que en el ámbito quirúrgico han tenido una reducción "relevante", aunque hay que mejorar la espera en consulta y pruebas diagnósticas. El consejero, tras enumerar diferentes iniciativas que llevan a cabo, ha aclarado que no hay una medida "fantástica" para dos meses. 

Ataques del PSOE

Por su parte, Mercedes Martín ha llamado a la "alerta máxima" ante las cifras de las listas de espera y ha pedido al consejero que "acepte" que hay un "antes y un después" de los "recortes", a lo que son sensibles las listas. Martín ha indicado que en 2011 52.000 enfermos esperaban una consulta de especialista y en junio de 2017 son más de 129.000, mientras que cuando se habla de pruebas diagnósticas, las cifras son de 2.300 y 19.300 personas, respectivamente. El consejero ha recordado, frente a las críticas y las cifras que ha aportado el PSOE, que "la otra realidad" refleja que muchas personas, más de 6.000, han recibido atención en las unidades de diagnóstico rápido en menos de 72 horas.

Entre las medidas que están en progreso, se trabaja en diferentes líneas: potenciar las unidades de diagnóstico rápido, mejorar el registro de consultas y pruebas, incorporar prioridades clínicas a las indicaciones de médicos especialistas, reducir las consultas y pruebas que hay que suprimir por ausencia del paciente o cambios o la inversión en mejoras tecnológicas.