Redacción Médica
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"Con más de 10 fármacos por enfermo, las interacciones son del 100%"

Según revela el geriatra García Gollarte en un foro de la Clínica Montpellier

De izq. a dcha.: Alfredo Pérez Lambán, Fermín García Gollarte, Yosune Rodríguez, y el responsable del Comité Científico de la Clínica Montpellier, José Bueno.
"Con más de 10 fármacos por enfermo, las interacciones son del 100%"
Redacción
Domingo, 25 de septiembre de 2016, a las 22:10
El director médico de Ballesol-zona mediterránea, Fermín García Gollarte, ha advertido de que la toma de diez o más fármacos por paciente conduce de forma inexorable “al cien por cien de interacciones y reacciones adversas medicamentosas”, en el contexto de una jornada celebrada en el salón de actos de la Clínica Montpellier de Zaragoza titulada ‘Polifarmacia y Deprescripción en el Paciente Geriátrico, riesgos y beneficios’.    

García Gollarte, quien es experto en Geriatría, en su ponencia ha precisado que, en efecto, “hasta cinco fármacos no se considera polifarmacia; se habla de ella, en grado moderado, de seis a diez, y severa más de diez medicamentos”.

Este especialista ha precisado que la polifarmacia se revela como la cuarta causa de hospitalización y que constituye un factor de riesgo en especial a tener en cuenta en el ámbito de las residencias, donde, con muchos fármacos, se produce una baja adherencia al tratamiento.

“Por ello son necesarios criterios de calidad de prescripción en Geriatría que detecten prescripciones inadecuadas, infrautilización, reacciones adversas… o para tratar lo que realmente no se está tratando, y también estrategias de optimización de la medicación”, ha explicado.

La ‘desprescripción’: un nuevo movimiento científico

En este sentido, se ha referido igualmente a la deprescripción: “Un movimiento científico que está surgiendo en países desarrollados, que ofrece pautas para revisar la medicación potencialmente lesiva en personas mayores, y cambiar el diagnóstico y el tratamiento con objeto de alcanzar la calidad de vida de los pacientes”. Sólo que, para ello –ha reconocido el experto en Geriatría– “hace falta más evidencia científica y la población geriátrica ha sido excluida de la investigación”.
García Gollarte ha estado acompañado en la presentación del acto por Alfredo Pérez Lambán, director médico de la clínica Montpellier, y la directora de Márqueting de Ballesol, Yosune Rodríguez. 

La celebración del foro forma parte del acuerdo de Centros Residenciales Ballesol con Clínica Montpellier, que incluye la organización de conferencias sobre asuntos relacionados con la prestación de servicios del Grupo Ballesol y que se adapta al estilo docente “que  forma parte de nuestra actividad como médicos”, tal y como ha señalado Alfredo Pérez Lambán.

Por su parte, Rodríguez ha recordado que Ballesol cuenta con 46 centros residenciales en España, tres de ellos en Zaragoza.
El acto, en el que han participado profesionales sanitarios de la Clínica Montpellier y de los centros residenciales, también ha contado con la presencia de familiares y residentes de Ballesol, así como de miembros del Consejo Aragonés de las Personas Mayores (Coapema).

Efecto “tremendo” en la salud pública por el envejecimiento

“El envejecimiento de la población es tremendo, lo que implica un incremento de los recursos sanitarios y farmacéuticos. Ello conlleva una repercusión en efectos adversos, en interacciones medicamentosas, en el estado de salud propio del paciente y en su calidad de vida”, ha señalado Alfredo Pérez Lambán, quien ha recordado cómo casi el 20 por ciento de la población en España es mayor de 65 años y cómo los pacientes mayores de 80 años siguen creciendo de forma exponencial.

De hecho, Aragón es de las comunidades con mayor porcentaje de personas mayores. Así pues, ha subrayado el director de Clínica Montpellier, “nos encontramos ante un problema gravísimo, importante, que hace muy pertinente la celebración de esta jornada sobre polifarmacia y prescripción adecuada”.

García Gollarte ha señalado, por último, como conclusión de la jornada, que “el control en la medicación es probablemente la tecnología de salud más importante en la prevención de discapacidad y muerte en la población geriátrica”, y que “la aparición de un síntoma nuevo en los mayores debe considerarse siempre un efecto secundario de los fármacos hasta que no se demuestre otra cosa”.