La pulsera para detectar sumisión química desarrollada por el Colegio de Médicos de Málaga, el Ayuntamiento y Fundación Unicaja.

La pulsera para detectar sumisión química desarrollada por el Colegio de Médicos de Málaga, el Ayuntamiento y Fundación Unicaja. / Colegio de Médicos de Málaga

Andalucía

Pulseras contra la sumisión química: el proyecto del Colegio de Médicos de Málaga para prevenir agresiones sexuales

En la iniciativa que repartirá 3.000 de estas en los Puntos Violeta de la Feria municipal también participan el Ayuntamiento y la Fundación Unicaja

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La Feria de Málaga arranca el 15 de agosto con una novedad: los y las asistentes podrán disfrutar de la festividad con más seguridad gracias a un proyecto impulsado por el Colegio de Médicos de Málaga (Commálaga) en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad y el impulso de la Fundación Unicaja por el que se repartirán 3.000 pulseras para detectar sumisión química en los Puntos Violeta de la Feria. Todo empezó con la preocupación del presidente del Colegio, Pedro J. Navarro, cuando leyó los últimos datos del Ministerio del Interior, que apuntan a que cada 54 horas se registra una violación en Málaga. “Propuse a mi junta la posibilidad de trabajar en este tema y empezamos a hacerlo”, cuenta a Redacción Médica.

El funcionamiento del dispositivo es sencillo: cuenta con dos sensores que detectan las drogas que se utilizan más comúnmente, como el éxtasis líquido, la ketamina, metanfetaminas y la comúnmente conocida como “burundanga”. “Pones una gota con el dedo en cada sensor y en 3 segundos cambia de color si esa bebida está contaminada”, comenta Navarro. La vida útil de la pulsera es de cinco usos, siempre que no haya dado positivo. En ese caso, la utilidad se limita una única vez. “Si da positivo y no has bebido aún debes ir rápidamente a la policía para denunciarlo. Y si has bebido, desplazarte a un centro hospitalario”, advierte el presidente del Commálaga.

Navarro también especifica que no se trata solo de diseñar y proporcionar las pulseras, sino que hay una importancia real en el hecho de haber hecho un protocolo de actuación incluido en un código QR impreso en las mismas, en las que explican el paso a paso que hay que seguir en estos casos. “Es importante hacer concienciación social porque esa sustancia en sangre desaparece prácticamente a las dos horas”, incide.

Primero, la concienciación sobre la sumisión química

El presidente del Colegio malagueño admite que la iniciativa ha tenido una gran repercusión, pero que antes de implantarla en otros eventos de la provincia, es necesario seguir haciendo una campaña de concienciación importante: “Es entender que cuando sales en pandilla también tienes que preocuparte por si tus amigas o tus amigos tienen una sintomatología rara, para pensar en esto y rápidamente actuar”, expresa. De este modo, ha mandado una carta explicativa a todos los centros hospitalarios públicos y privados dándole conocimiento de la campaña que se va a implantar en la Feria.

Al tratarse de un proyecto piloto que tendrá su primera prueba en la festividad andaluza, analizarán los datos después de la misma. “Tanto los Puntos Violeta como los centros hospitalarios nos darán información de los casos que han llegado denunciando sumisión química, si ha habido abusos, si ha habido violaciones... Para ver si verdaderamente funciona como medida disuasoria, preventiva y de alerta”, alega Navarro. Aun así, incide en que las pulseras “nunca van a sustituir pruebas clínicas ni pruebas toxicológicas”.

Entre los síntomas de una posible sumisión química se encuentran los mareos repentinos o desproporcionados, la somnolencia intensa, confusión, desorientación, dificultad para hablar o moverse, la pérdida de memoria, náuseas, vómitos o la pérdida de conciencia, hace hincapié el especialista.