Miguel Ángel Revilla, presidente de Cantabria.
Cantabria tendrá un modelo integral que coordine la atención sociosanitaria
El objetivo de la estrategia es potenciar la funcionalidad y efectividad de los servicios sociosanitarios en la región
La Consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social ha publicado hoy en el Boletín Oficial de Cantabria la resolución por la que se aprueba la Estrategia de Coordinación para la Atención Integrada Social y Sanitaria 2019-2022, que entrará en vigor este viernes.
El objetivo estratégico de este plan es definir un modelo de gobernanza social y sanitario coordinado para la prestación de una atención integral y centrada en la persona, sustentado en niveles de intervención y ejecución macro, meso y micro.
Según señala la resolución, el Gobierno de Cantabria ha apostado por un modelo de integración de la atención a las necesidades sociales y sanitarias de las personas con perfil sociosanitario, derivadas de procesos crónicos y complejos, en el que cada sistema, sanitario y social, aporten coordinadamente los recursos y profesionales que permitan dar la respuesta más ajustada y eficiente a cada caso individual y asegurando de forma eficiente la continuidad de los cuidados.
Acuerdo entre consejerías
Para ello, las consejerías de Sanidad y de Universidades e investigación, Medio Ambiente y Política social han elaborado la Estrategia de coordinación para la atención integrada social y sanitaria 2019-2022 como documento estratégico que permita avanzar y trabajar conjuntamente dentro de un mismo marco y modelo de actuación con este objetivo común.
Los objetivos específicos de la estrategia son potenciar la funcionalidad y efectividad de los servicios, frente a la rigidez de las estructuras en la organización de recursos; promover que la atención y los cuidados se realicen en función de los niveles de complejidad de las personas, que se produzcan sin interrupciones en el proceso de atención y se desarrollen, manteniendo a la persona en su entorno habitual; e impulsar la evaluación de manera continua e integral, tanto de las necesidades de la persona, como de la coordinación efectiva entre sistemas.