Alumnos revisan las listas del examen MIR.

Alumnos revisan las listas del examen MIR. Imagen de Joana Huertas

Víricö

"Ser MIR y tener que compartir piso porque no da el sueldo es un fracaso"

Una médica cuestiona que el salario durante la residencia MIR no permita vivir sola, mientras otros profesionales defienden que compartir vivienda a los 25 años es normal

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El sueldo de los médicos residentes vuelve a situarse en el centro del debate, esta vez ligado al acceso a la vivienda y a las dificultades para independizarse durante la Formación Sanitaria Especializada (FSE). Una médica ha cuestionado que compartir piso continúe considerándose la solución habitual para quienes, pese a trabajar y superar los 25 años, no pueden afrontar el alquiler de una vivienda en solitario. La reflexión ha sido compartida en X, quien comentó a sus amigas que con su salario no es suficiente para cubrir los gastos de un alquiler y la respuesta que recibió fue directa: "Claro que da, puedes compartir piso en cualquier ciudad".

Una alternativa que, a su juicio, refleja un problema más amplio relacionado con las condiciones económicas de estos profesionales. "Que compartir piso con más de 25 años mientras trabajas se vea como normal es otro fracaso de nuestra generación", ha afirmado.

Compartir piso siendo MIR

Su publicación plantea si vivir con compañeros durante la residencia debe entenderse como una etapa habitual o como una consecuencia de la falta de capacidad adquisitiva. "Compartir piso con 30 años mientras haces el doble de horas de una jornada laboral ordinaria", ha puntualizado un MIR. En ese sentido, la médica ha respondido con ironía a quienes consideran que los residentes disfrutan de una posición económica favorable gracias al dinero que perciben al sumar las guardias: "Pero somos unos privilegiados por cobrar más de 2.000 euros, hombre".

Sin embargo, no todas las reacciones han compartido su planteamiento y hay profesionales que puntualizan que esta forma de convivencia también era frecuente en años anteriores. "Soy de una generación previa y en la mía también era normal compartir piso mientras realizabas un trabajo formativo. Compartir piso a los 25 me parece lo normal y, de hecho, lo deseable", ha defendido una psicóloga. Otros usuarios han vinculado la situación con los cambios en las estructuras familiares y en las formas de emancipación. "Antes, la gente, cuando se independizaba, la mayoría se iba en pareja. Cada vez hay más gente que decide vivir soltera y es normal que nos estemos quedando sin vivienda, el modelo familiar ha cambiado", ha apuntado otro profesional.

Pagar el alquiler siendo médico

No obstante, no solamente es complicado asumir el coste del alquiler viviendo solo. Hace unas semanas, Redacción Médica recogió el caso de Eddie Costa, un médico que consiguió una plaza de Medicina Familiar y Comunitaria en Ibiza durante la repesca MIR 2026. Sin embargo, el futuro especialista se planteó renunciar ante la imposibilidad de encontrar un alojamiento compatible con su salario. Las opciones que localizó rondaban los 750 euros únicamente por una habitación, mientras que el piso de dos dormitorios más barato alcanzaba los 1.250 euros mensuales sin incluir suministros. "Es muy triste tener que abandonar una plaza que he logrado por la dificultad e imposibilidad de conseguir una casa", lamentó Costa, quien se volverá a presentarse al MIR en 2027 para escoger un destino con alquileres más accesibles.

Y es que, la capacidad de los médicos residentes para afrontar el alquiler depende tanto de la ciudad elegida como de la realización de guardias. Tal y como publicó este medio, incluso en algunas de las capitales más económicas del país, un MIR de primer año puede necesitar más del 40 por ciento de su salario neto sin guardias para pagar una vivienda de 60 metros cuadrados. Según los datos analizados entonces, Jaén, Lleida, Soria, Badajoz, Huelva y Cáceres se encontraban entre las capitales con precios más ajustados. En Jaén, un residente destinaba alrededor del 44 por ciento de su sueldo sin guardias al alquiler de un piso de estas características. En Huelva, el porcentaje ascendía al 51 por ciento.

La situación era similar en Soria, donde el coste estimado representaba aproximadamente el 51 por ciento del salario base de un R1. En Extremadura, el porcentaje rondaba el 42 por ciento tanto en Badajoz como en Cáceres, mientras que en Lleida se situaba cerca del 43 por ciento. La proporción disminuía al incluir una estimación de 80 horas mensuales de guardia. En ese supuesto, el gasto destinado al alquiler oscilaba entre el 23 por ciento registrado en Lleida y el 31 por ciento calculado para Huelva. Unos datos que muestran que, incluso en las ciudades más asequibles, la posibilidad de vivir sin compartir vivienda puede depender de realizar jornadas adicionales a través de las guardias.