"En sanidad queremos empresas que den un servicio, no máquinas"

El neumólogo Ferran Barbé analiza el estado de la investigación española

Ferran Barbé, director científico y jefe de grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (Ciberes).
"En sanidad queremos empresas que den un servicio, no máquinas"
mié 10 julio 2019. 09.40H
El equipo del neumólogo Ferran Barbé, director científico y jefe de grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (Ciberes) ha desarrollado este año una investigación para pacientes de terapias respiratorias titulado 'Efecto de la intervención con presión positiva continua (CPAP) sobre la presión arterial (PA) nocturna en pacientes normotensos según patrón circadiano y síndrome de apneas-hipopneas (SAHS) del sueño', que ha tenido gran repercusión. Redacción Médica se ha puesto en contacto con Barbé para desentrañar el contenido de su proyecto y tomar el pulso a la investigación biomédica española.

¿En qué consiste su proyecto?

Consiste en el estudio de los trastornos respiratorios durante el sueño y la relación de las apneas con la salud cardiovascular. En concreto, nuestro trabajo se centra en la relación entre las apneas y su tratamiento y la presión arterial. Uno de los hechos de los que estamos más seguros es que cuando tratas los problemas respiratorios durante el sueño el control de la hipertensión y de los problemas de presión arterial mejora mucho. Sin embargo, esa mejora no es uniforme. No acontece en todos los sujetos con hipertensión. Hay unos que mejoran y otros que no.


"Hay que pagar por resultados. Se debe pagar lo que tiene valor. Esa es la actitud que debería tener la Administración"


Estamos convencidos de que el ritmo circadiano de la presión arterial tiene mucho que ver en la respuesta al tratamiento respiratorio. De forma natural, mi frecuencia respiratoria disminuye cuando duermo y la presión arterial también. Sin embargo, hay personas a las que la tensión arterial no les baja. Y eso se asocia a problemas respiratorios. Cuando uno hace apneas por la noche hay un aumento en la actividad simpática de las catecolaminas y eso evita el descenso de la presión arterial.

Entonces, cuando pongo a un paciente con apneas un tratamiento respiratorio, su presión arterial solo va a mejorar en aquellos sujetos que por la noche no les bajaba. Pero si uno ya tenía la tensión baja el resultado de la terapia en este sentido va a ser inerte. Hay que tener claro cuáles van a ser los resultados de la intervención, por ello, esta investigación va a tener gran importancia a la hora de indicar o no un tratamiento a pacientes respiratorios.

¿Va a tener mucha relevancia esta investigación para los pacientes que precisan terapias respiratorias a domicilio?

Claro, porque si tenemos a un paciente con problema de apneas, hipertensa, cosa muy frecuente, y que por la noche presenta un patrón en el que no le baja la presión arterial, vamos a poner mucho más énfasis en que ese paciente siga una terapia respiratoria. Así mejorarán sus apneas y su presión arterial. Tengo un refuerzo más para convencer al paciente de que duerma con ese aparato cada noche de su vida.

¿Quedan muchos pasos a dar en este ámbito desde el sector público para mejorar la calidad de vida de estos pacientes?

"La reglamentación no induce a que haya inversiones del sector privado en investigación"



Sí. Queda mucho por hacer. Hay que poner sensatez y cordura. Por un lado, debemos primar la calidad del servicio. En Sanidad no queremos máquinas, queremos empresas que den un servicio. Hay que incidir en que los resultados hay que evaluarlos y pagar por resultados, no por trabajo. Se debe pagar si lo que haces tiene valor. Es la actitud que debería tener una Administración responsable.

¿De qué salud goza la inversión en investigación en España? 

Venimos de una época desde 2007 con un descenso progresivo en la investigación en el sector público, aunque también se ha producido en el privado. Seguramente la reglamentación tendría que cambiarse. El sistema y la organización que nos hemos dado no inducen a la inversión en investigación por parte de la iniciativa privada. Fundamentalmente la investigación que tenemos en el sector biomédico sigue siendo pública. Los fondos vienen principalmente de Europa. Nuestro entorno ha mejorado por necesidad. Los investigadores hemos tenido que abrir los ojos y aprender a solicitar proyectos europeos. El sector privado colabora y bienvenido sea.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.