Ley de contratos: no hace falta una nueva pero sí a adaptarla a sanidad

Los expertos reflexionan sobre el papel de esta normativa en un momento tan crítico para sanidad como la pandemia

Alejo Miranda de Larra, Juan Carlos Rey, Pablo Crespo de la Cruz, Alfonso Alonso y Luis Ángel González.
Ley de contratos: no hace falta una nueva pero sí a adaptarla a sanidad
La Ley de Contratos del Sector Público tiene un papel importante en sanidad, ya que es el marco regulador que tiene la Administración para comprar material y tecnología, entre otros aspectos. Sin embargo, y especialmente tras el estallido de la pandemia del coronavirus Covid-19 en España, los gestores y altos cargos reflexionan sobre la necesidad de contar con una normativa que exija el mismo nivel de transparencia, pero menos estricta y más ágil, llegando a la conclusión que si bien no es necesario una nueva ley, sí es importante adaptarla específicamente al sector sanitario.

Esta es una de las conclusiones de la mesa de debate ‘Compras de tecnología y material sanitario. ¿Es la ley de contratos un marco normativo adecuado? Dependencia del exterior y planificación de la renovación tecnológica’ del IX Encuentro Global de Altos Cargos de la Administración Sanitaria, un evento organizado por Redacción Médica y con el patrocinio de Abex, Air Liquide Healthcare, Cardiva, Fresenius Medical Care, GE Healthcare, Ipsen y Sanofi.



“La sanidad no necesita una nueva Ley de Contratos del Sector Públicos, pero sí una adaptación de mejoras para este sector”, ha asegurado Luis Ángel González Fernández, director gerente del Complejo Asistencial de Salamanca. “La actual normativa tiene que ser puesta en activo por equipos profesionales multidisciplinares y tiene que participar en su desarrollo tanto los gestores como los pacientes, así como facilitar tres elementos hasta ahora limitados: la compra de necesidades urgentes no previsibles, la amplia gama de productos para abarcar la compra y comprar productos bajo patentes y exclusividades”.

Una idea que comparte el resto de ponentes de la mesa, quienes han expresado que no es necesario una nueva ley, pero sí mejorar ciertos matices. Por ejemplo, Juan Carlos Rey Nava, subdirector de Gestión Económica e Infraestructuras del Servicio Cántabro de Salud (SCS), ha asegurado que la actual normativa “no sirve específicamente para el sector sanitario, pero la solución no es crear una nueva, sino introducir pequeñas modificaciones en la que ya hay, donde se incluyan las especificaciones que tiene este ámbito”.

Ley de contratos: no hace falta una nueva pero sí a adaptarla a sanidad.

Por su parte, Alejo Miranda de Larra Arnaiz, director general de Infraestructuras Sanitarias del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), también ha apostado por esta idea, asegurando que lo importante es agilizarla, para evitar que sea tan lenta y “laberíntica” en su reglamento como lo es hasta ahora.

En este sentido, Alfonso Alonso, subdirector general de Gestión Asistencial e Innovación del Servicio Gallego de Salud (Sergas), ha destacado el procedimiento de emergencia que contempla esta ley para situaciones como la actual, marcada por la pandemia del coronavirus, donde los gestores y directores sanitarios han podido aprovecharse para sacar adelante contratos de compra de material y tecnología cumpliendo los más altos estándares.

Una ley con “claros y oscuros”


Durante sus intervenciones, los diferentes gestores han puesto en común su experiencia con la Ley de Contratos en los diferentes servicios de salud donde trabajan.

Alfonso Alonso ha iniciado el debate, exponiendo su opinión sobre esta normativa. “La Ley de Contratos tiene claros y oscuros, pero debemos adaptarnos y aprovecharla para sacarle el máximo partido para nuestro beneficio”. Como aspecto positivo, Alonso ha asegurado que esta normativa les permite establecer un diálogo competitivo con las empresas suministradoras y ha sido un ejemplo de adquisición pero, sin embargo, ha eliminado la flexibilidad que los contratos menores tenían hasta ahora.
Luis Ángel González, por su parte, ha tachado su relación con esta ley como de “amor/odio”, porque en el caso del traslado al Hospital de Salamanca –que él gestiona- ha provocado que el plan de dotación del viejo al nuevo se retrase hasta 6 meses en el tiempo.

En concreto, este paso de uno a otro se realizó en tres etapas, tal y como él ha explicado: la primera, a través de una dotación de la cartera de servicios, material y tecnología. La segunda, conociendo el coste que iba a suponer comprar nuevos equipos y trasladar los antiguos; y la tercera, elaborando los pliegos técnicos y valorando nuevas propuestas de licitación. “Esta ley sí fue muy útil para definir las especificaciones técnicas y muy importante para la configuración de los criterios de valoración, además de para la eficiencia”.

Equipos multidisciplinares y flexibilidad


En este sentido, Juan Carlos Rey ha querido explicar los problemas que se encuentra en su día a día para aplicar esta normativa al Servicio Cántabro de Salud, especialmente donde existe dispersión geográfica. “Nosotros apostamos por acuerdos marcos que nos permitan trabajar con cierta libertad entre tanto maratón burocrático, porque la actual ley de contratos parece estar diseñada para hacer política social y eso en el día a día es muy complejo”, ha aseverado.

Por ello, Rey apuesta por crear equipos multidisciplinares y flexibilizar la división, así como no controlar exhaustivamente los plazos porque, como nos ha hecho ver la pandemia, las previsiones se pueden quedar cortas.

Asimismo, y preguntado si considera adecuado el uso del precio en los contratos públicos sanitarios, Rey ha manifestado la dificultad que tienen los gestores a la hora de licitar en sanidad para calcular correctamente el ciclo de uso de las tecnologías, y ha explorado la vía de aplicar el 'renting' en los contratos entre la Administración y las empresas. "Adquirir tecnología en propiedad es poco práctico para la Administración, por lo que es necesario adquirir fórmulas de contratación donde se establezcan un canon por parte de las empresas y sea ella quien lo administre y la tecnología no se quede desfasada".

El procedimiento de emergencia dentro de la Ley de Contratos


Finalmente, Alejo Miranda de Larra ha puesto sobre la mesa su experiencia en la construcción del nuevo hospital de emergencias Isabel Zendal para la Comunidad de Madrid, donde ha asegurado que, a pesar de que la ley tiene sus pegas, ha permitido trabajar con agilidad, especialmente a través de su artículo 120: el procedimiento de emergencia.

“Los equipos de UCI y los respiradores para este hospital se han conseguido gracias a esta ley. La tecnología nos ha permitido estar hoy aquí y es fundamental poder adquirirla cuanto antes, y esto lo permite la ley”, ha asegurado, quien ha querido remarcar que agilidad no es sinónimo de ‘dedazo’. “Para construir el hospital invitamos a participar a 49 empresas del sector y para elegir a las más adecuada, se constituyó una comisión técnica de valoración compuesta por ingenieros del Sermas, donde intentamos que el tiempo primase”.

Un momento en el trascurso de la ponencia.


No obstante, considera que tras la pandemia, el modelo de compras en sanidad, así como sus procedimientos para que sean más ágiles de cara a la adquisición de material. “La ley tiene flecos mejorables pero permite cierta movilidad que es interesante explorar, precisamente en escenarios de pandemia como este”.
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