Los expertos reconocen que según la teoría deber ser el fin, pero hay factores que pueden cambiar la predicción

La razón biológica para que Ómicron represente el final de la pandemia
Tomàs Pumarola, Magda Campis y Joan Caylà.


14 ene 2022. 10.10H
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Las características de sintomatología leve de la variante covid Ómicron junto con el alto grado de inmunidad -tanto por infección como por vacuna-, que se está adquiriendo en esta sexta ola del covid han llenado de esperanza a los expertos. De manera que muchos ven en esta nueva mutación las circunstancias perfectas para pensar que estamos ante el principio del fin de la pandemia, mientras que los más prudentes creen que aún es pronto para asegurarlo y debemos estar atentos a que pueda aparecer otra nueva variante del covid.

Desde el punto de vista biológico, la teoría de la evolución de los virus da argumentos sustentados de que estamos ante el fin de la pandemia: “Por experiencia previa en otros virus, es poco probable que tras Ómicron llegue una variante con síntomas más graves. A medida que los virus se adaptan al ser humano se transmiten mejor, pero atenúan su gravedad”, detalla Tomàs Pumarola, jefe de Microbiología del Hospital Vall d'Hebron, uno de los centros españoles encargados de secuenciar el genotipo de los casos positivos.

Un punto de vista que comparte con su compañera Magda Campis, jefa del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología y responsable del ensayo en España de la vacuna de Janssen. “Si miramos la biología de los virus respiratorios, a medida que pasa el tiempo el virus necesitan infectar células. Entonces por pura supervivencia si va adaptando al huésped para no matarlo y se vuelve más trasmisible. Esto hace que se pueda convertir en un virus endémico y mueran una cantidad de personas 'tolerables' por nuestros sistemas sanitarios”, explica Campis.

La teoría está clara, pero la dificultad está en averiguar si hemos llegado a este punto. Por su parte, Campis tiene que claro que aún no estamos en este escenario. “Hemos dado un paso muy importante con esta variante, pero no sabremos si vendrán otras, ahí es dónde está el problema”, detalla.

Un sentir que también comparte el miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), Joan Caylà: “El fin no ha llegado, pero cada día que pasa está más cerca. Ahora mismo a escala mundial y en España hay más casos que nunca. Entonces, el gran problema es que el virus se está reproduciendo en millones de personas y con eso estamos dando juego para que aparezcan nuevas variantes y puede aparecer una que escape a las vacunas, lo cual supondría un problema mayor. O que, de alguna forma, fuera más severa que la variante Ómicron”.

¿El covid se está volviendo estacional?


Una teoría que, sin embargo, el microbiólogo Pumarola reconoce, pero que no termina de compartir. “El virus nos puede sorprender, pero yo creo que sí estamos ante el final de la pandemia”, asegura el especiallista, quien cree que el fin viene marcado porque el virus ahora encuentra una dificultad de transmisión debido a que la población tiene más anticuerpos, bien por infección o por vacunación, y porque la gravedad es menor.

“El año pasado no tuvimos gripe y este año sí, ¿qué significa? Esa ocupación del espacio no la está haciendo, es decir, está encontrando dificultades para poder mantenerse. La consecuencia lógica de todo esto es que solo nos infectaremos durante una temporada determinada, que probablemente será en invierno. Por lo tanto, pasaremos de tener un virus pandémico de todo el año a un virus estacional. Veremos si tras la sexta ola continuamos en primavera o verano o nos espera ya la estacionalidad”, detalla el microbiólogo.

¿Qué nivel de covid estamos dispuestos a aceptar?


Otro de los factores que determinará el final de la pandemia no será clínico ni biológico sino meramente ético. “Otro gran aspecto es qué nivel de carga de enfermedad estamos dispuestos a aceptar. Con la gripe hemos aceptado que nos tenemos que vacunar cada año, que hay personas vulnerables y que la gran mayoría de la población puede contraer una gripe leve. Actualmente, en las UCI está ingresando gente no vacunada o bien gente con factores de riesgo, exactamente lo mismo que vemos con la gripe. Poco a poco iremos hacia ahí”, detalla Pumarola.

En ese sentido, Caylà recuerda que debemos ser conscientes de que la pandemia continúa: “Tenemos que procurar que las personas no vacunadas se vacunen, que todo el mundo se vaya poniendo rápidamente la tercera dosis y controlar mucho la interacción social. Hay que evitar contagios porque si no los evitamos tendremos la covid de forma crónica y la salud y la economía irían muy mal”.

Por su parte, Campis cree que lo lógico sería acabar llegando a ese escenario de normalización de la enfermedad, pero advierte que se debe estar “muy seguro” de que se ha superado la sexta ola covid para pensar que comienza el principio del fin. “Sí llegara esta situación, durante el próximo año deberíamos proteger a las personas más vulnerables y no pasaría nada si el resto contrae la enfermedad. Aunque creo que si dentro de unos meses estamos mejor, no podemos pasar de golpe a esta situación de normalización porque debemos estar preparados para la aparición de nuevas variantes. Esto ya lo hemos visto y no debemos tomar decisiones precipitadas”, asegura la epidemióloga.

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