Una sala de espera de un centro de Salud.
El uso de los
servicios sanitarios aumenta entre la población española. Ahora bien, la desigualdad económica también se abre paso en el sistema sanitario y la brecha se amplía en la atención especializada. Así lo refleja la Encuesta de
Condiciones de Vida, publicada recientemente por el
Instituto Nacional de Estadística (INE), que señala además un aumento de la carga económica de los gastos sanitarios para las familias españolas. Los gastos de
asistencia médica supusieron una carga elevada para el 8,4 por ciento de los hogares en 2025, frente al 7,0 por ciento en 2022.
El médico de Familia, el soporte de la atención sanitaria
Las estadísticas del INE señalan a l
a Atención Primaria como el eje equilibrador del
Sistema Nacional de Salud (SNS), ya que en sus salas de espera apenas se aprecian diferencias socioeconómicas e incluso se observa una mayor presencia de personas con rentas más bajas. El porcentaje de personas que no acude a este servicio es reducido y muy similar entre
extremos económicos, con un 20,7 por ciento en los hogares de rentas más bajas frente al 18,8 por ciento en los de rentas más altas.
Sin embargo, las diferencias aparecen en la intensidad de uso. Los denominados hiperfrecuentadores, es decir, quienes acuden al
médico de Familia diez veces o más al año, representan el 10,2 por ciento en los hogares con menos ingresos, casi el doble que en los de rentas más altas.
La situación cambia en la
atención especializada. Prácticamente la mitad de las personas en hogares con rentas bajas, un 49,6 por ciento, no acudió a ningún médico especialista durante el último año, frente al 31,9 por ciento en los hogares con mayores ingresos.
La brecha se amplía aún más en la
salud bucodental, donde la
desigualdad económica se hace especialmente visible. En 2025, el 57,7 por ciento de las personas en hogares de rentas más bajas no visitó al dentista en ninguna ocasión, mientras que en los hogares más acomodados este porcentaje se reduce al 32,6 por ciento. Además, el
seguimiento regular, de entre una y dos visitas anuales, alcanza al 50,7 por ciento de los hogares de mayor renta, frente al 31,4 por ciento de los de menor nivel económico.
¿Cómo afectan el género y la nacionalidad a las consultas médicas?
La nacionalidad influye de forma clara en el uso de los servicios sanitarios. En el caso de la población extranjera, se aprecia una menor utilización de la atención especializada. Mientras que el 60,6 por ciento de los españoles acudió al menos una vez a un
médico especialista en 2025, la cifra baja hasta el 42,3 por ciento entre los extranjeros extracomunitarios. En este grupo, más de la mitad, el 57,7 por ciento, no realizó ninguna visita durante el año.
Esta diferencia también se refleja en la
salud bucodental. El 61,8 por ciento de la población extranjera no europea no acudió al dentista en todo 2025, frente al 48,9 por ciento de los extranjeros europeos y el 43 por ciento de los españoles.
El género también marca un patrón. Los hombres hacen un uso menor de los servicios sanitarios que las mujeres, independientemente del tipo de atención. En
Medicina de Familia, el 23,2 por ciento de los hombres no acudió en ningún momento durante el último año, frente al 14,5 por ciento de las mujeres.
La misma tendencia se repite en la atención especializada, donde casi la mitad de los hombres, un 47,2 por ciento, no visitó a ningún especialista, frente al 35,6 por ciento de las mujeres. En el
dentista, el 47,6 por ciento de los hombres no acudió en 2025, mientras que entre las mujeres el porcentaje desciende al 42,5 por ciento.
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