Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
Política Sanitaria > Sanidad hoy

Así afrontan los sanitarios musulmanes el mes de Ramadán

El presidente del Colegio de Médicos de Ceuta explica cómo se organizan los centros de salud multiculturales

Los primeros días del Ramadan suelen ser los más complicados para los médicos que tienen que adaptar sus horas de sueño y vigilia.
Así afrontan los sanitarios musulmanes el mes de Ramadán
Olga Rodríguez
Domingo, 04 de junio de 2017, a las 16:30
Los más de 1.600 millones de musulmanes que hay en el mundo comenzaron la semana pasado su mes sagrado: el Ramadán, en el que se deben abstener de comer, beber y tener relaciones sexuales durante las horas de luz: del alba hasta la puesta de sol. Aunque no siempre dura los mismos días, entre 29 y 30, los sanitarios musulmanes deben adaptar su sueño y sus comidas a sus horas de trabajo.

El presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, José Enrique Roviralta, comenta a Redacción Médica que el mayor problema “es la falta de sueño”. Sin embargo, añade que “tenemos médicos de confesión musulmana y otros que no…el compañerismo en una sociedad multicultural ayuda”. En este sentido, Roviralta reconoce que los profesionales se “cubren durante las festividades para conciliar estos problemas”.

Los primeros días del Ramadan suelen ser los más complicados para los médicos que tienen que adaptar sus horas de sueño y vigilia. Por otra parte, el presidente de los médicos ceutíes subraya que “el sacrificio en esta religión, es un estímulo”.  Además, algunos centros de salud adaptan sus horarios “donde los pacientes, en un porcentaje elevado, son también musulmanes”. De esta forma, los centros se adaptan a las necesidades de sus pacientes y “en definitiva, no hay problema”.

La salud y el Ramadán no están reñidos

En el caso de los pacientes, “las personas enfermas, las mujeres embarazadas o con la regla o incluso si son diabéticos no hacen el Ramadán”, aseguran fuentes a este medio. Además, si se pone en peligro la salud, “el sacrificio puede ser contraproducente”. En cuanto a las personas que tengan programada una intervención quirúrgica durante el mes del Ramadán “tampoco lo hacen”, aunque en ocasiones se cambia la fecha de la operación porque el mes sagrado se considera “algo bonito” que celebrar.