Un estudio muestra la relación entre el término del embarazo y el uso de antidepresivos, pero no que sean causa y efecto

El riesgo de depresión no aumenta en las mujeres que han tenido un aborto
Julia Steinberg.


6 jun. 2018 14:30H
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POR REDACCIÓN
Las mujeres que han tenido un aborto no tienen más riesgo de padecer depresión que aquellas que no lo han padecido, según ha mostrado un estudio llevado a cabo por investigadores de Dinamarca y que ha sido publicado en JAMA Psychiatry.

Para llevar a cabo el trabajo, los científicos examinaron a 396.397 mujeres nacidas en Dinamarca entre 1980 y 1994, incluidas 30.834 que tuvieron un aborto y 85.592 que fueron madres. En general, el 15 por ciento de las mujeres tenían al menos una receta antidepresiva. Las mujeres fueron excluidas del análisis si habían sido diagnosticadas con un trastorno de salud mental en la infancia o la adolescencia o si abortaron después del primer trimestre.

En este sentido, el trabajo ha mostrado que las que abortaron tenían un 54 por ciento más de probabilidades de tomar antidepresivos en el año posterior al procedimiento que las mujeres que no abortaron, si bien el consumo de estos fármacos ya era evidente en el año anterior a tener el aborto, puesto que estas mujeres tenían un 46 por ciento más de probabilidades de tomarlos que aquellas que posteriormente tuvieron un embarazo a término.

Asimismo, los investigadores observaron que un año después de un aborto, las mujeres tenían un 24 por ciento más de probabilidades de haber recibido una prescripción antidepresiva que las mujeres que no tenían estos procedimientos, si bien cinco años después, el mayor riesgo de depresión era solo del 12 por ciento.

Fruto de la casualidad

A juicio de los autores, la diferencia en las tasas de depresión en los años anteriores y posteriores al aborto no fue lo suficientemente grande como para ser estadísticamente significativa, lo que significa que podría haber sido por casualidad.

"Nuestro estudio muestra que hubo una asociación entre el aborto y el uso de antidepresivos pero, debido a que el riesgo del uso de estos fue el mismo en el año anterior y posterior al aborto y disminuye a medida que pasa más tiempo del aborto, no puede se puede decir que cause depresión o la necesidad de tomar antidepresivos", ha comentado la autora principal del estudio, Julia Steinberg.

De hecho, hay otros factores como, por ejemplo, tener un historial de enfermedades mentales, estar en una situación de desventaja social o sufrir violencia de género que están asociados con sufrir un aborto y tener depresión.

Por otra parte, cuando se analizó la depresión entre las que habían sido madres, se observó que tenían un 54 por ciento menos de riesgo de padecer depresión, si bien el porcentaje se reducía al 7 por ciento al año de haber dado a luz, y se duplicaba a los cinco años del parto, en comparación con aquellas que no habían tenido hijos.
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