Carlos Gómez, psiquiatra en el Hospital Regional Universitario de Málaga.
La
salud mental sigue siendo
uno de los grandes retos de la agenda sanitaria española, especialmente tras la pandemia de Covid-19, poniendo de relieve la necesidad de reforzar la atención en este campo, prevenir el
suicidio y optimizar el uso responsable de medicamentos en el ámbito psiquiátrico. Lo cierto es que, los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) apuntan a un descenso de las
muertes por suicidio en 2024 , por segundo año consecutivo tras el pico registrado en 2022. En concreto,
se han contabilizado 3.953 muertes por autólisis, frente a las 4.116 del año anterior. Sin embargo, los expertos advierten que el progreso todavía es lento y que el problema de la salud mental en España es amplio y complejo, con muchos retos todavía por afrontar. Entre ellos,
la prescripción de psicofármacos, que en muchos casos no se ajusta a las guías clínicas, y la tendencia a la sobremedicalización de los pacientes.
De hecho, para Carlos Gómez, psiquiatra en el Hospital Regional Universitario de Málaga, estas cifras de suicidio reflejan
más "una estabilización que una reducción real del problema". A su juicio, esta evolución se explica porque la sociedad ha atravesado "algunos eventos exigentes como puede ser el Covid-19, la pobreza y la vulnerabilidad social", factores que han tensionado de forma significativa la salud mental de la población en los últimos años.
Sobremedicalización en salud mental
El especialista subraya, además, que
existe "una mayor concienciación" en torno al suicidio, lo que ha contribuido a que "se esté tratando mejor en los medios de comunicación y se estén estableciendo mayores o mejores sistemas sanitarios que previenen que las
personas con riesgo de suicidio queden desatendidas o que no tengan tanto apoyo". Aunque reconoce que los recursos asistenciales, programas de seguimiento y dispositivos específicos de atención en salud mental
"no tienen una efectividad tan elevada", considera que "obviamente sí que ayudan a reducir algunos números". Por eso, subraya que "también hace falta más apoyo en
sistemas sociales, apoyo económico, dispositivos de ayuda residencial".
Al hablar de retos nacionales, este psiquiatra incide en otro de los problemas de nuestro país como es
la sobremedicalización de los pacientes, dado que "España lidera el triste y severo uso de benzodiacepinas en la población general". Sobre ellas, asegura que todas las guías clínicas indican que deben ser usadas "como un máximo de cuatro o como mucho seis semanas". Sin embargo, "hay mucha gente que las tiene durante toda la vida o durante largos periodos de tiempo".
Formación adecuada de profesionales
En esta línea, asegura que es importante un
uso responsable de fármacos para la salud mental: "Es un punto difícil, pero está claro que, si hacemos caso a la guía clínica, no deberíamos estar usando esa cantidad de psicofármacos". Así, cuenta que este año se ha visto "un
uso aumentado de los medicamentos psiquiátricos en general". "
No cumplimos los criterios de las guías clínicas y con la sobremedicalización tampoco conseguimos mejorar mucho los problemas, sino generar otros adicionales. Con lo cual, esto hay que revisarlo profundamente y, sobre todo,
hay que transformar a los profesionales para que establezcan un tratamiento adecuado", insiste.
Es aquí donde el experto saca a relucir el tema de la formación. Y es que, aunque es cierto que en ciudades como
Madrid y Barcelona "la atención es más avanzada", sigue habiendo muchos problemas de salud mental que no tienen una atención específica, sino que están en atención general de psiquiatras y psicólogos que, por otra parte, "
no tienen acceso a la formación necesaria para abordar este tipo de patologías".
Así, señala que "muchos de los programas que hay establecidos a día de hoy siguen siendo poco eficientes en el
manejo de muchos problemas de salud mental y que, a veces, habría que establecer programas específicos de tratamiento".
El uso racional de los fármacos es salud mental es precisamente una de las líneas maestras del Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, el cual, pese a suponer "un paso adelante", a veces "
no termina de llegar a las rutinas clínicas habituales". "Creo se queda un poco más en lo documental, pero después eso tiene que llegar a los sistemas de salud, tiene que implantarse y, por lo menos, bajo mi opinión,
no está llegando excesivamente a los pacientes", afirma este psiquiatra.
Cambio de paradigma en Psiquiatría
De hecho, pese a que se está dando un cambio de paradigma en salud mental, que también se ve reflejado en una
mayor atracción hacia la Psiquiatría como opción en plazas
MIR, Gómez cree que, por encima de todo, "se necesitan tanto más psiquiatras como más profesionales de salud mental, incluyendo psicólogos clínicos, en el nivel de salud mental", puesto que
España sigue "a la cola de Europa en cuanto a números de especialistas de salud mental por habitante".
"Obviamente, cuantos más psiquiatras y psicólogos hubiera, mejor", continúa el especialista. En cambio, opina que sería igual de importante
establecer "más programas" en el sistema para ayudar a las personas que lo necesiten.
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