La Cátedra de la Fundación Quaes organiza el I Foro Alzheimer: "Avances en el diagnóstico de la enfermedad"

España, entre los países con menos factor de riesgo genético en alzhéimer
Eduard Riera, responsable de Medicina Nuclear en Cetir Ascires.


16 mar 2021. 09.10H
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Dentro del marco de la 25 edición de la Semana Mundial del Cerebro, la Cátedra de la Fundación Quaes con la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona en Biomedicina e Ingeniería Biomética ha organizado el primer Foro Alzheimer: “Avances en el diagnóstico de la enfermedad”.

En este han intervenido distintos ponentes como el director de la Cátedra Quaes-UPF y representante del Laboratorio de Fisiología Molecular del Dcexs, Francisco J. Muñoz. Durante su exposición, el director de la Cátebra ha comenzado hablando sobre la proteína beta-amiloide, componente fundamental de las placas cerebrales que se forman en las personas que padecen alzhéimer, para poner el foco en las mutaciones del complejo de las precipitinas que dan lugar a la aparición de los casos de enfermedad temprana en personas menores de 65 años.

Además, Muñoz ha destacado el notable aumento en la esperanza de vida, algo que ha llevado a “duplicar” la vida de nuestras neuronas. En cuanto a las funciones del hipocampo como la parte encargada de procesar y almacenar la información que recibimos, el director de la Cátedra Quaes-UPF ha asegurado que si estimulamos nuestro cerebro y le obligamos a aprender aumentaremos la capacidad de generación de las espinas sinápticas del hipocampo porque estas son plásticas: "En el caso de los pacientes con alzhéimer, se produce una muerte de estas espinas sinápticas que desencadena en una muerte futura de las neuronas".

Prácticas de vida saludables


En este sentido, Nina Gramunt, directora técnica del Área Social y de Divulgación de la Fundación Pasqual Maragall, ha hecho hincapié en la importancia de fomentar el continuo aprendizaje y mantener el cerebro activo porque “cada nuevo aprendizaje contribuye a generar nuevas conexiones entre neuronas. Estas hacen que el cerebro tenga una mayor capacidad de reserva cognitiva”.

Aunque esto no vaya a prevenir la aparición de la enfermedad, Gramut asegura que “va a hacer el que el celebrero pueda ganar años de vida al posible desarrollo de la enfermedad de Alzheimer”.

A este factor de riesgo modificable añade otros como mantener una buena salud física y una calidad de sueño acorde con ella, ya que “un sueño reparador ayuda al cerebro a deshacerse de productos tóxicos del metabolismo como la proteína beta-amiloide”.

Además, ha señalado que hay nuevos ensayos clínicos en marcha para tratar de posponer la aparición de los síntomas de la enfermedad: “Hay algunos estudios que dicen que, si pudiéramos retrasar la aparición de los síntomas en 5 años, las cifras de impacto de la enfermedad de Alzheimer descenderían entre un tercio y la mitad, las personas fallecerían de otras patologías y se evitaría la aparición de estos síntomas tan crueles”. 

Factor genético en el Alzheimer


En cuanto al factor genético, Francisco J. Muñoz ha asegurado que en España “somos de las poblaciones en el mundo que menos apoE4 (principal factor genético de riesgo del alzhéimer) tenemos”, y Nina Gramut ha añadido que “la enfermedad de Alzheimer solo está genéticamente determinada en un 1 por ciento de los casos. En el otro tanto por cierto hay otros factores de riesgo en el que la genética hace un papel de un factor de riesgo más, pero no es determinante”.

Sobre la capacidad diagnóstica en esta enfermedad, Eduard Riera, coordinador de Medicina Nuclear de Cetir Ascires, ha mostrado la voluntad que se debería tener de disponer de “una tecnología diagnostica que sea capaz de funcionar con la suficiente confianza diagnóstica para intentar promocionar al clínico la mayor información posible siempre dentro de estados precoces”.

“Poder captar de forma sincrónica la fusión de la imagen estructural de la RM (Resonancia  Magnética) y la imagen metabólica del PET (Tomografía por Emisión de Positrones) es ideal  para el estudio de la enfermedad neurodegenerativa”, explica Riera basándose en su  experiencia con el primer PET/RM digital de España. “El impacto sobre el metabolismo  cerebral que provoca la neurodegeneración, el depósito de amiloide, junto a las alteraciones  morfológicas cerebrales nos aporta una mayor precisión diagnóstica”. Un resultado único fruto  de integrar la forma del órgano y su función en un mismo momento del paciente.

Una vez diagnosticada la enfermedad y orientado el tratamiento, la PET/RM podrá adquirir protagonismo en la siguiente etapa: el seguimiento de la terapia. “Predecir si un tratamiento  en fase prodrómica de la enfermedad está siendo efectivo, y poder realizar un seguimiento de  la evolución del paciente; todos ellos puntos clave para determinar el éxito del proceso”,  afirma Riera. 

Por último, desde la perspectiva de la enfermedad, Montse Farré, familiar de un paciente de alzhéimer, ha narrado su experiencia como cuidadora y ha asegurado que esta “no es una enfermedad mala, es una enfermedad cruel con la que lo padece y con las personas que están alrededor del enfermo”. 

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