Redacción Médica
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Cada día mueren en el mundo 15.000 niños menores de cinco años

La OMS advierte de que se podrían haber reducido las muertes un 87%, salvando la vida a casi cinco millones de menores

El jefe de salud de Unicef, Stefan Swartling Peterson.
Cada día mueren en el mundo 15.000 niños menores de cinco años
Redacción
Jueves, 19 de octubre de 2017, a las 14:10
Cada día murieron 15.000 niños antes de cumplir cinco años -7.000 de ellos recién nacidos- en 2016, según un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las complicaciones derivadas del parto prematuro y las complicaciones durante el mismo o el nacimiento del bebe fueron las causas del 35 por ciento de las muertes, seguidas por enfermedades infecciosas como la neumonía y la diarrea, con el 16 y el 8 por ciento, respectivamente.

La mayoría de los fallecimientos de recién nacidos tuvieron lugar en dos regiones: Asia meridional (39 por ciento) y África subsahariana (38 por ciento). Por países, los más castigados fueron la India (24 por ciento), Pakistán (10 por ciento), Nigeria (9 por ciento), República Democrática del Congo (4 por ciento) y Etiopía (3 por ciento).

En ese sentido, el informe 'Niveles y Tendencias en la Mortalidad Infantil 2017', publicado con Unicef, el Banco Mundial y la División de Población de Undesa, señala que según las tendencias actuales, 60 millones de niños morirán antes de cumplir cinco años entre 2017 y 2030, la mitad de ellos recién nacidos.

En palabras del jefe de salud de Unicef, Stefan Swartling Peterson, "a menos que invirtamos más esfuerzos por evitar que los bebés mueran el día en que nacen o días después de su nacimiento, este progreso seguirá siendo incompleto. Disponemos del conocimiento y las tecnologías que se necesitan, solo tenemos que llevarlas a los lugares donde más se necesitan".

Reducir las inequidades mundiales

El documento de la OMS señala que se pueden salvar muchas vidas si se reducen las inequidades mundiales. Si todos los países alcanzaran el promedio de la mortalidad que disfrutan los países de altos ingresos, en 2016 se podría haber evitado el 87 por ciento de las muertes de menores de cinco años y salvado la vida de casi cinco millones.

La institución recuerda que poner fin a las muertes infantiles prevenibles puede lograrse mejorando el acceso a profesionales cualificados de la salud durante el embarazo y en el momento del nacimiento; realizando intervenciones que salvan vidas, como la inmunización, la lactancia materna y la disponibilidad de medicamentos a precios asequibles; y aumentando el acceso al agua y al saneamiento, que actualmente están fuera del alcance de las comunidades más pobres del mundo.