Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 19:50
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La Ley de Muerte Digna del PSOE incluye la eutanasia como servicio del SNS

Amplían los beneficiarios a las personas con una "discapacidad grave crónica" y no solo enfermos terminales

Juan Andrés Perello y María Luisa Carcedo.
La Ley de Muerte Digna del PSOE incluye la eutanasia como servicio del SNS
I. P. Nova
Miguel Fernández de Vega
Jueves, 03 de mayo de 2018, a las 13:00
El PSOE ha presentado este jueves su Ley Órganica de regulación de la eutanasia. Un “nuevo derecho” que, a su parecer, “tienen consenso social” y que contemplará el fin de la vida cuando el sufrimiento sea “insoportable desde el punto de vista médico y personal”. Así lo ha explicado Juan Andrés Perelló, secretario del Área de Justicia y Nuevos Derechos, acompañado de Patxi López, secretario de Política Federal del PSOE, y María Luisa Carcedo, secretaria ejecutiva de Sanidad y Consumo en su sede de Ferraz.

La ley que propone el PSOE modificaría el artículo 143.4 del Código Penal para despenalizar la eutanasia en el supuesto de  que el paciente sufra una una enfermedad grave e incurable o ante una discapacidad grave crónica sin curación. Este apartado, innovador en comparación con otras leyes de muerte digna, posibilitan, tal y como explicó Carcedo, unas condiciones “garantistas y rigurosas” en el fin de la vida.

“Se regulará desde un procedimiento ordenado y sistemático. Se incluirá como una prestación más en la cartera del SNS para aquellas personas que reinan los requisitos”, ha apuntado Carcedo asegurando que, además de aportar la posibilidad, la ley socialista dará una prestación “para hacerla efectiva”.

María Luisa Carcedo, en un momento de la rueda de prensa.

María Luisa Carcedo, en un momento de la rueda de prensa.

Condiciones de la ley de Eutanasia

En el documento del PSOE se explica que, el paciente debe ser mayor de edad, presentar la solicitud por escrito, de manera voluntaria, sin presiones externas y la petición debe reiterarla al menos dos veces con una separación de tiempo de quince días. Además, el solicitante deberá tener la nacionalidad española o residencia legal en España.

Todo esto tiene que certificarlo el médico, que deberá además buscar una segunda opinión de otro facultativo. La última palabra la tendrá una Comisión de Evaluación y Control, el órgano que supervisará todo el proceso antes y después de la muerte. Carcedo ha afirmado que el proceso, en su conjunto total, podría llegar a durar "unos 32 días".

La eutanasia, según el documento de los socialistas se deberá de realizar en los hospitales o en el domicilio y se garantizará en los centros privados. En el aspecto profesional, los sanitarios podrán ejercer el derecho a la objeción de conciencia y se creará un registro de objetores.

El propio enfermo podrá tomar el medicamento prescrito

María Luisa Carcedo ha explicado, a preguntas de los medios, que aunque será el profesional médico quien prescribe y administre, “en algunos casos podrá ser el propio enfermo el que tome el medicamento tras la decisión facultativa”.

“La ley recoge que hay presencia de la Administración hasta que se finalice el proceso pero no la prestación o el funcionamiento de la cartera de servicios del SNS en este aspecto”, ha puntualizado Carcedo asegurando que estos apartados deberán de estipularse a posteriori de aprobarse la legislación “que hemos elaborado tras reunirnos con médicos y juristas”.

Además, Juan Andrés Perelló ha explicado que, en el caso de que el enfermo sepa que su enfermedad va a degenerar pero no esté todavía en esa fase, puede hacer efectiva su petición. “Lo solicita y, en el caso de encontrarse una cura, puede rechazar la eutanasia sin estar condenado a morirse”, ha concretado.

Diferente a las peticiones de Podemos y el Parlament Catalán

“No estamos hablando solo de muerte digna sino de aquellas personas que, sin tener una situación terminal, deciden que no quieren vivir más”, ha concretado ampliando las prestaciones de la conocida como ‘Ley de Muerte Digna’ de Ciudadanos que se está tramitando.

A este respeto, los socialistas han matizado la diferencia de su legislación con la presentada por Podemos hace un año o con la transposición de la legislación catalana que se debatirá en unas semanas en el Congreso. “No queremos incluirlo dentro de la legislación de la Muerte Digna sino como ley propia porque el paciente puede no estar diagnosticado para morir en unos días pero ser su decisión hacerlo”, han apuntado asegurando que van “más allá de la despenalización”.

Que, “por lo menos”, se debata

Para finalizar, los socialistas han recurrido a los medios pública para pedir al resto de grupos políticos que “dejen que se debata” en el Congreso. “Al menos queremos tener la oportunidad de que nuestros representantes públicos debatan. Esperemos que las dos derechas españolas no se opongan a ello”, ha referido Perelló en relación a Ciudadanos y el PP.

IU se sorprende del razonable parecido con la suya que el PSOE rechazó

Por otro lado, Izquierda Unida ha mostrado su "sorpresa" tras detectar lo que considera un "extraordinario parecido" entre la ley para regularizar la eutanasia que el PSOE ha anunciado este jueves y un texto que la formación que lidera Alberto Garzón registró hace un año y que fue rechazado por los socialistas hasta en dos ocasiones.

La portavoz del partido en esta materia, Eva García Sempere, ha señalado que la similitud entre los textos se aprecia tanto en la estructura, como en múltiples pasajes "que se repiten literalmente" en el texto socialista.

Aún así, la diputada se ha felicitado porque el PSOE "baje a la tierra" en esta materia y, "aunque sea con años de retraso, registre su propuesta para regular" esta práctica. "Les damos la bienvenida al mundo real y a que muestren preocupación por alguna de las auténticas necesidades que demanda la ciudadanía", ha declarado García Sempere.