El portavoz de Izquierda Unida en las Cortes de Aragón, Álvaro Sanz, analiza las políticas sanitarias de Sira Repollés

"Debemos reconocer a la Primaria y dejar atrás el modelo hospitalocéntrico"
El coordinador general de Izquierda Unida Aragón y portavoz parlamentario de IU en las Cortes de Aragón, Álvaro Sanz.


05 may 2022. 13.40H
SE LEE EN 12 minutos
A pesar de ser el grupo parlamentario con menor representación en las Cortes de Aragón, Izquierda Unida (IU) ha demostrado que le preocupa y atañe la sanidad de la comunidad autónoma. Su portavoz parlamentario y único diputado, Álvaro Sanz, además de coordinador general de IU Aragón, dio apoyo a la investidura de Javier Lambán para erigirse como presidente y también ha introducido matices en las políticas sanitarias de Sira Repollés.

Sanz asegura en una entrevista con Redacción Médica que hay cuestiones a mejorar o, al menos, a cambiar, como es la situación de Atención Primaria: "Debemos reconocer a la Atención Primaria y dotarla necesariamente para dejar atrás ese modelo hospitalocéntrico". Sanz considera que la política sanitaria en Aragón requiere una "repensada muy profunda", aunque lamenta que con el actual Ejecutivo se han producido pocos cambios. En ese sentido, destaca la responsabilidad del Gobierno para llevar a cabo mejoras en la sanidad y remarca que "no podemos seguir externalizando servicios".

¿Qué nota le pone a los dos años de Sira Repollés como consejera de Sanidad?

Hay que entender el momento que le ha tocado gestionar. La pandemia no ha sido un momento sencillo para ningún responsable encargado de la gestión sanitaria. En cualquier caso, hay cuestiones que nos parecen estructurales y de fondo en las que consideramos que ha habido muy pocos cambios, especialmente sobre políticas de estudios y reversiones de servicios públicos externalizados en el ámbito sanitario. Creemos que a día de hoy nuestro modelo sanitario continúa siendo profundamente hospitalocéntrico, muy medicalizado y en el que se debería haber producido un cambio en Atención Primaria desde hace tiempo para que tuviera más protagonismo y convertirse en el centro del sistema. La valoración no es positiva en lo estructural teniendo en cuenta que lo coyuntural ha sido más complejo de gestionar.

¿Mejora su gestión a la de su predecesora, Pilar Ventura?

La gestión de Pilar Ventura era bastante inmovilista en lo que respecta a cambios. Quizá el tono y la actitud de la actual consejera son distintos, pero en cualquier caso los debates pendientes siguen pendientes y siguen sin abordarse en profundidad. Vemos que el Servicio Aragonés de Salud es un duque muy grande que parece que en muchas ocasiones tiene vida propia y parece que camina con unas sinergias muy complejas que son necesarias cambiar, a pesar que no se está produciendo.

¿Cómo valora que se redujera el presupuesto de Sanidad para 2022 respecto a 2021?

Negativamente porque el Covid-19 nos ha arrojado una serie de carencias y lo que estamos viendo es que los planes del Ejecutivo aragonés se basan en volver a la posición previa a la pandemia sin incorporar sus aprendizajes. Tenemos unos déficits muy claros en muchas cuestiones, como personal, presupuestos y temas organizativos. También tenemos déficits en materias como la sanidad rural o en las redes básicas de salud mental, además de la tarea pendiente de potenciar la Atención Primaria. Estas cuestiones requieren de esfuerzos de gestión y presupuestarios. Gracias a IU logramos incorporar en los presupuestos partidas específicas para salud mental, pero la política sanitaria en Aragón requiere una repensada muy profunda y, por lo tanto, también un esfuerzo presupuestario que no estamos viendo.

¿Está desbordada la Atención Primaria?

Sí, porque realmente no tenemos un sistema de salud que ponga la Atención Primaria en el centro. Más que desbordada, se ha visto que tenemos muchas carencias. La primera fase de la pandemia dejó claro que se prescindió de cierto modo de la Atención Primaria, que no dejó en ningún caso de trabajar, e hizo un trabajo de vigilancia muy importante. Creo que los protocolos organizativos que la hacen depender de la atención hospitalaria no le ayudan en nada a la Atención Primaria. Si la Atención Primaria no tiene, como recomienda la Organización Mundial de la Salud, el presupuesto debido del conjunto del presupuesto sanitario, pues estamos haciendo las cosas mal. Estamos muy lejos de ese 23-25 por ciento necesario. Necesitamos un cambio de paradigma que evite la medicalización de la salud, que hable de prevenir y de evitar enfermedad, no solo de atenderla hospitalariamente. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, en 2019 no llegábamos ni siquiera a un 13 por ciento en Atención Primaria. Estamos viendo la consecuencia de unas políticas que la han dejado de lado en vez de ponerla en el centro del sistema.


"La política sanitaria en Aragón requiere una repensada muy profunda y un esfuerzo presupuestario que no estamos viendo"



¿Es insuficiente el Plan de Atención Primaria y Comunitaria de Aragón 2022-2023?

Sí, lo vemos profundamente insuficiente. En primer lugar porque no se garantiza el presupuesto que debería de contemplar. No hay una visión global del modelo sanitario. No se garantiza la posición de la Atención Primaria en el sistema de salud que a nuestro juicio debería tener y propusimos hablar de la gerencia propia, de desburocratizar y de la concepción del sistema. Es una cuestión de reconocer a la Atención Primaria y dotarla necesariamente para dejar atrás ese modelo hospitalocéntrico.

Aún no conocemos la plantilla orgánica estructural del dispositivo de Atención Primaria, solo se recoge la plantilla que hay ahora reconocida y los médicos de atención continuada. Es muy difícil creer que este Plan tiene una voluntad transformadora y de fondo cuando hay déficits en la plantilla estructural. Sobre la telemedicina, no se pueden suplir las carencias estructurales del sistema con ella, ya que el personal es necesario. En ese sentido, tampoco hemos visto un diagnóstico de la brecha digital, o una política de datos en condiciones y una coordinación de los mismos, simultaneándola con la historia sociosanitaria única. Por último, el Plan parecía participativo, pero lo cierto es que ha habido poco tiempo para hacer aportaciones, y que nosotros hicimos más de 40 aportaciones y consideraciones que no hemos visto recogidas en el documento ni han sido tratadas.

¿Cuál es el grado de implantación del sistema centinela para detectar enfermedades profesionales?

Muy poco. En Aragón aún no tenemos un plan en condiciones para cuestiones como el amianto ni tampoco una estrategia integral. Nos falta esa visión que incorpore la faceta laboral y sociosanitaria para todo este tipo de enfermedades. Y ahora se suma el tema de la salud mental, también aplicado en el ámbito del trabajo, que va a ser fundamental. La visión tiene que ser mucho más sistémica, integral y sobre todo la respuesta tiene que ser mucho más contundente que la actual. No podemos entender a partir de lo vivido la salud como la entendíamos antes de la pandemia.

¿Hay déficit de profesionales sanitarios en Aragón?

Hay déficit en el sistema público de salud. Hemos impulsado diversas iniciativas para aumentar los recursos profesionales. Lo que tenemos que hacer es incrementar la captación porque el ámbito sociosanitario se ha revelado como uno de los pilares fundamentales del sistema público para garantizar el derecho a la vida. Hay que hacer una estrategia para mejorar los servicios públicos que haga que el sistema público sanitario y especialmente la Atención Primaria sean atractivos. Hay que profundizar en la revisión de las condiciones de trabajo, la organización de las plantillas y la distribución de la necesidad de cobertura de determinados puestos de difícil cobertura en el medio rural.


"Los planes del Ejecutivo aragonés de basan en volver a la posición previa a la pandemia sin incorporar sus aprendizajes"



¿Qué política de contratación de personal para la sanidad pública impulsaría IU?

Hay que hacer una valoración real en base a los objetivos para hacer un sistema sanitario público más preventivo, mucho más llevado al ámbito comunitario, que esté encima de las personas y que realmente brinde en todo el territorio una atención correcta. Y desde la responsabilidad pública que implica garantizar todas esas cuestiones, no externalizando responsabilidades que son nuestras y luego generando problemas a nuestros trabajadores con malas condiciones y a los usuarios con un servicio que a veces no es el de mejor calidad. Se podría empezar por una redefinición de necesidades con los recursos que tenemos actualmente para realizar cambios estructurales y, si luego son necesarios más recursos, implementarlos.

¿De qué forma se debería incentivar el trabajar en centros de difícil cobertura?

Hay medidas de incentivo de discriminación positiva que se pusieron en marcha y que compartimos, pero lo que hace falta es abordar la morfología de los contratos y sobre todo ofrecer unas condiciones laborales buenas para el trabajo.

¿Cuál es su estrategia para retener a los sanitarios que se forman en Aragón?

La estrategia clave es ofrecerles unas condiciones dignas y de calidad. También es importante tener capacidad de organización, reorganización y de gestión para poder cubrir todas las necesidades. Las dos cosas vienen de la mano, hay que mejorar lo que hay, pero luego también hay que emprender actuaciones para reorganizar y garantizar que se cubren todas las plazas. Por otra parte, nosotros hemos sido muy beligerantes con esa ley básica de salud, que permite el incremento de la sanidad privada. Somos fieles partidarios de un derecho fundamental como es el derecho a la salud. Hay que devolverle a la sanidad pública, mejorándola y poniéndola en valor, todo ese crédito que siempre ha tenido, que es una de las mejores cosas que tiene nuestro sistema público, y que desde luego hay que preservar y mejorar.


"No podemos seguir externalizando responsabilidades en la sanidad de Aragón"



¿Qué debería abordar el Plan de Salud Mental 2022-2025?

De entrada debería tener un presupuesto para dar respuesta en clave preventiva y acompañamiento desde lo público a todos los problemas que hay e incorporar debidamente cuestiones tan básicas como los determinantes de salud. Y, sobre todo, que sea un dispositivo público. No podemos seguir externalizando responsabilidades. Una cosa es apoyar proyectos concretos que sean necesarios porque hacen cuestiones muy innovadoras y vanguardistas, y otra cosa es externalizar una responsabilidad a entidades que prestan un servicio que a veces registra falta de coordinación, falta de seguimiento y una falta de cobertura global y de capacidad para ofrecer prestaciones sanitarias. Hay que tener capacidad de garantizar esa interconexión y eso solo lo garantiza el sistema público.

¿Por qué reclaman un plan de infraestructuras sanitarias?

Reclamamos el plan de infraestructuras sanitarias y demás infraestructuras que respondan a una serie de prioridades en base a un análisis de necesidades. No podemos funcionar en ocasiones a golpe de ocurrencias que nadie entiende. Hay que determinar objetivamente cuáles son las prioridades desde el punto de vista territorial y teniendo en cuenta que los recursos son escasos destinarlas para cubrir esas necesidades. Es una cuestión de planificación, de organización, de transparencia, de priorización y de consenso.

¿Creen que al Gobierno de Aragón no le interesa internalizar el transporte sanitario?

Creo que el Gobierno de Aragón no quiere internalizar ningún tipo de servicio público externalizado. Sin embargo, el transporte sanitario a día de hoy ha sido internalizado en La Rioja o en Baleares, por ejemplo. El criterio del precio a veces determina más de lo que debería y no se introducen en el objeto del contrato el valor social, las condiciones laborales, la calidad de servicio o cuestiones de corte social.

El servicio externalizado si se presta en condiciones óptimas como las del servicio público, sale más caro porque la diferencia está entre lo público y privado, es decir, el beneficio empresarial. No entendemos por qué no lo quieren hacer más allá de porque su óptica es que hay que externalizar, según dicen, porque sale más barato, aunque lo barato al final nos sale caro, por condiciones laborales, que además luego son judicializadas, se pierden y en condiciones que hacen mella en la calidad del servicio.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.