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Europa exige patatas fritas menos tostadas para evitar los cancerígenos

Entra en vigor la norma que regula la cocción de alimentos para limitar la aparición de acrilamida

Europa exige patatas fritas menos tostadas para evitar los cancerígenos
Marcos Domínguez
Miércoles, 11 de abril de 2018, a las 16:20
Este miércoles entra en vigor el reglamento de la Unión Europea que pone límites a la formación de acrilamida en alimentos como las patatas fritas. A partir de ahora, la industria alimentaria y los sectores de la restauración y catering deberán seguir un Código de Prácticas vinculantes para limitar la formación de este compuesto.

La dificultad para hacerlo estriba en que la acrilamida aparece con el cocinado de los alimentos, transformándose a partir del almidón. Depende de la temperatura y el tiempo de cocción: cuanto más alta o mayor tiempo de cocinado, mayor formación de acrilamida, que el año pasado pasó a engrosar la lista de precursores cancerígenos de la UE.


Cereales, café o bollería se ven afectados por la norma


Por eso, entre las recomendaciones está reducir a un máximo de 168-175 grados la temperatura del aceite de fritura. Es decir, que las patatas fritas no queden tan tostadas y sí de un color amarillo intenso, tal y como recomendaba la Agencia de Estándares Alimentarios británica en su campaña ‘Go for Gold’, que sacó a la luz pública el peligro que encerraba la cocción excesiva de patatas fritas o pan.

Los alimentos afectados, además de las patatas y el pan, son los cereales para el desayuno, el café y sucedáneos, productos de bollería y productos infantiles elaborados a base de cereales. Hay excepciones a la hora de superar las temperaturas determinadas de fritura con determinadas técnicas pero tienen que demostrar que los niveles de acrilamida sean “los más bajos razonablemente posibles”.

Utilizar las variedades más adecuadas

En el caso de las patatas, los explotadores de empresa alimentaria “deberán identificar y utilizar variedades de patata que sean adecuadas para el tipo de producto y en las que el contenido de precursores de acrilamida, como azúcares reductores (fructosa y glucosa) y asparagina, sea el más bajo con respecto a las condiciones regionales”.

La norma europea también regula las condiciones de almacenamiento y transporte de los productos, establece que se “eliminarán los trozos finos inmediatamente después del corte para evitar que haya trocitos quemados en el productos final cocinado” o se escaldarán tiras de patatas para eliminar algunos de los azúcares reductores de la parte exterior de las tiras.

Acceda aquí al reglamento europeo