La tecnología tiene una sensibilidad hasta un 30% mayor en la detección de tumores

El Hospital de Torrejón facilita las mamografías 3D con contraste
Julia Camps.


28 jun 2021. 15.50H
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La Unidad de Mama del Hospital Universitario de Torrejón facilita la mamografía 3D con contraste especialmente a mujeres que han tenido un cáncer de mama previo o cuentan con antecedentes familiares que han sufrido esta patología. Esta tecnología tiene una sensibilidad hasta un 30 por ciento mayor en la detección de tumores que la mamografía convencional.

El Hospital Universitario de Torrejón se encuentra entre los privilegiados centros sanitarios con una tecnología como esta, capaz de detectar tumores de apenas 4 milímetros. Además, estos mamógrafos 3D con contraste permiten realizar biopsias por tomosíntesis, con el fin de tomar una muestra del tejido mamario con gran precisión e imágenes tridimensionales.

La jefa corporativa del Área de la Mama, Julia Camps, explica que el control de las pacientes con un cáncer de mama previo “es difícil con una mamografía convencional por los cambios inducidos en la mama tras el tratamiento anterior”. Además, asegura, la morfología o forma de las lesiones puede pasar desapercibida si el tejido de alrededor es muy denso o heterogéneo y, por este motivo, “se aprovecha la capacidad que tienen técnicas funcionales como la mamografía con contraste o la resonancia magnética para poner en relevancia la angiogénesis tumoral o función que permite detectar los cánceres independientemente de su morfología”, asegura la doctora Camps.

“La sensibilidad de los mamógrafos 3D con contraste del hospital está muy próxima al 100 por ciento, muy similar a una resonancia magnética”, añade al tiempo que asevera que con esta tecnología “estamos en disposición de dar a las pacientes las máximas garantías de que no ha aparecido una nueva lesión, por pequeña que sea”.


Pacientes con difucultad en la resonancia


La doctora Camps recuerda, además, que los mamógrafos 3D con contraste tienen una “importancia vital” para pacientes que por diferentes circunstancias no pueden hacerse una resonancia. “Nos hemos encontrado con la necesidad de hacer un control y seguimiento exhaustivo de pacientes que tienen claustrofobia, no pueden ponerse boca abajo, que tienen problemas cardíacos o respiratorios, y gracias a esta tecnología podemos facilitarles el mapa tumoral exacto, en el caso de haber sido diagnosticadas recientemente de un cáncer de mama, o la respuesta al tratamiento en caso de haber sido tratadas por un cáncer de mama. Y todo con la misma fiabilidad que una resonancia”, sentencia.

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