Francisco Lozano, referente de la Cirugía Vascular en Salamanca, se somete este viernes al tribunal de Historia medio siglo después de su primer doctorado médico. Su regreso a las aulas tras la jubilación no busca gloria académica, sino lanzar una alerta. En su texto rescata del olvido al "padre de la Neurocirugía" del siglo XVI para denunciar que la Medicina actual, obsesionada con la tecnología, está olvidando su único objetivo: el hombre enfermo.
Lozano aplica el bisturí sobre el papel. Su tesis, 'La cirugía renacentista en la Universidad de Salamanca: Andrés Alcázar', traduce del latín los libros III y IV de la obra 'Chirurgiæ libri sex'. El cirujano vascular identifica matices técnicos invisibles para un historiador convencional. Destaca cómo Alcázar, sin nociones de bacteriología ni anestesia, ejecutaba trepanaciones curativas y resecciones de epiplón. Lozano detalla a Redacción Médica el hallazgo de un sistema de drenaje torácico diseñado por el renacentista que impedía la entrada de aire, un mecanismo que califica de aportación con "méritos propios en la historia de la cirugía torácica".
El futuro doctor en Historia reivindica a Alcázar como el "padre de la neurocirugía europea" y lamenta el olvido de quien fue el primer catedrático de cirugía de una universidad castellana. El estudio documenta la excelencia docente del maestro del XVI, quien ya utilizaba maniquíes como simuladores, algo único en las universidades europeas de la época.
La paradoja de la infección
Existe una ironía en la trayectoria académica de Lozano. Su tesis de 1976 demostró la eficacia de la profilaxis antibiótica preoperatoria en una era donde los fármacos doblegaban a la infección. Cincuenta años después, su investigación histórica aborda un periodo donde la sepsis dictaba sentencia de muerte. Pese a la carencia de asepsia, el autor subraya los "notables éxitos quirúrgicos" logrados únicamente con conocimientos anatómicos y destreza manual.
Aunque niega un vínculo intencional entre ambos trabajos sobre la problemática infecciosa, Lozano matiza que el uso inadecuado de antibióticos ha generado el problema actual de las resistencias. Sin embargo, se muestra optimista ante las amenazas sanitarias: "La historia nos indica que la tendencia es siempre hacia la mejora".
Contra la dictadura de la pantalla
El exjefe de Servicio alerta sobre el deterioro de la relación médico-paciente. Denuncia una Medicina que convierte al facultativo en un técnico que "desatiende los datos subjetivos que le proporciona el paciente para ocuparse solo de lo que él puede medir", a menudo atrapado en la gestión digital. Lozano contrapone este modelo al humanismo de autores como Enrique Jorge Enríquez o William Osler, cuya lectura considera que debería ser una "obligación formativa" para los MIR actuales.
"La tecnología revolucionará la especialidad con robótica y nanotecnología", reconoce. No obstante, el doctor sentencia que aunque cambie la definición técnica de cirugía, "lo que nunca deberá cambiar es el objeto de la cirugía: el hombre enfermo".
El paso de catedrático a alumno de Historia supone un ejercicio de humildad que Lozano vincula con su práctica clínica. "No hay una enfermedad que conduzca más a la humildad clínica que el aneurisma de la aorta", recuerda citando a Osler. Ese sosiego intelectual le permite ahora analizar el declive de la Universidad de Salamanca, que pasó de ser un faro internacional en el siglo XVI a sufrir un aislamiento científico y provincianismo tras el desastre de 1898.
Lozano cierra su diagnóstico con una petición de autoestima para la ciencia española actual. Insta a abandonar la nostalgia y recuperar el "orgullo de lo nuestro" para construir un nuevo futuro de esplendor biosanitario. "Volver a un Renacimiento humanista estaría muy bien", concluye.
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión
Aviso importante
El usuario desde el que está intentando acceder a este contenido no está registrado como profesional autorizado para acceder a esta información. Esta noticia informa sobre novedades farmacológicas y, por ley, está reservada a profesionales de la salud habilitados para la prescripción o dispensación de medicamentos.
Volver a la portada de Redacción Médica
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.