23 may 2019 | Actualizado: 17:20

Identifican un nuevo tipo de demencia que se confundía con alzhéimer

Científicos descubren la encefalopatía TDP-43 relacionada con la edad

Identifican un nuevo tipo de demencia que se confundía con alzhéimer
mar 30 abril 2019. 19.00H
Científicos acaban de descubrir un nueva demencia: la encefalopatía TDP-43 relacionada con la edad, predominante límbica, o LATE, según se acaba de presentar en un artículo que se publica en la revista 'Brain' y que recoge el diario 'ABC'.

"Investigaciones recientes y ensayos clínicos realizados en personas o modelos de enfermedad de Alzheimer nos han enseñado dos cosas: primero, no todas las personas que creíamos que tenían alzhéimer lo tienen y, en segundo lugar, es muy importante entender a los otros contribuyentes a la demencia", explica Nina Silverberg, directora del Programa de Centros para la Enfermedad de Alzheimer en el Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA) de EE.UU.

La investigadora añade que muchas de las personas que se inscribieron en ensayos clínicos en los que se testaban medicamentos contra la enfermedad de Alzheimer probablemente no tenían la proteína beta amiloide.

Sin proteína TAU 


Los científicos han ido viendo a lo largo del tiempo que una gran cantidad de personas que fallecieron a edades avanzadas con síntomas de demencia, pero sin signos reveladores de amiloide o de la otra TAU en sus cerebros una vez les realizaron la autopsia. Ahora, las investigaciones actuales parecían indicar que la proteína TDP-43 contribuyó a ese fenómeno.

El LATE, un consorcio de investigadores internacionales, copresidido por Nelson y Silverberg, ha definido ahora los criterios de diagnóstico de este nuevo tipo de demencia. Suele aparecer en personas mayores y, aunque puede parecer alzhéimer, dentro del cerebro es muy diferente. Eso sí, su incidencia es casi la misma entre los ancianos más mayores. 

Al igual que el alzhéimer, explican los investigadores, Late afecta múltiples áreas de la cognición, afectando a las actividades de la vida diaria. La diferencia es que parece que progresa más gradualmente aunque, si se dan ambas combinadas, el deterioro parece ser más rápido que cualquiera de las dos enfermedades por sí solas.

Además, responde a tratamientos diferentes a los de la enfermedad de Alzheimer, lo que podría ayudar a explicar por qué tantos medicamentos diseñados para esta han fracasado en los ensayos clínicos. 
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