Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 16:10
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Hacer ejercicio de alta intensidad retrasa el avance del párkinson

La actividad física moderada, en cambio, no produce los mismos efectos en la enfermedad neurológica

Según una investigación de la Rush University Medical Center de Estados Unidos.
Hacer ejercicio de alta intensidad retrasa el avance del párkinson
Redacción
Martes, 26 de diciembre de 2017, a las 10:10
Un estudio ha constatado que el ejercicio de alta intensidad tres veces por semana es seguro para las personas con párkinson en estadio precoz. Esta investigación, llevada a cabo por investigadores de la Rush University Medical Center de Estados Unidos, también ha concluido que disminuye el empeoramiento de los síntomas de la enfermedad.

El estudio, publicado en JAMA Neurology, analizó el impacto de la actividad física en las primeras etapas de la enfermedad, antes incluso de comenzar el tratamiento. Los especialistas observaron también que, aunque las personas que se ejercitaron a mayor intensidad retrasaron la progresión de los síntomas, los entrenamientos de intensidad moderada no tuvieron ningún efecto.

Los resultados incitan a seguir investigando los efectos del esfuerzo físico en esta enfermedad neurológica. "Cuanto más temprano intervenga en la enfermedad es más probable que pueda prevenir la progresión de la enfermedad", ha señalado Daniel Corcos, coautor del estudio.

Ejercicio al 80 por ciento de frecuencia cardiaca

En total el ensayo clínico incluyó a 128 participantes de entre 40 y 80 años, que durante seis meses practicaron tres días por semana ejercicio de alta intensidad, considerando como tal aquel que requiere del 80 al 85 por ciento de la frecuencia cardiaca máxima. Los datos resultantes fueron comparados con los de una actividad más moderada, que sitúa la frecuencia máxima en un 60-65 por ciento.

Los síntomas de la enfermedad de Parkinson incluyen la pérdida progresiva de control muscular, temblores, rigidez, lentitud y deterioro del equilibrio. Y a medida que la enfermedad avanza, puede ser difícil caminar, hablar y completar tareas simples.

Consulte la investigación aquí