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Las especialidades discrepan sobre la obligatoriedad de la recertificación

No obstante, consideran adecuado que las reevaluaciones sean cada seis años

Las especialidades discrepan sobre la obligatoriedad de la recertificación
Marcos Domínguez
Sábado, 11 de febrero de 2017, a las 16:20
El Real Decreto de Recertificación lleva algo más de un año como borrador, recibiendo las alegaciones de los interesados. Hasta que la normativa ponga negro sobre blanco las características que tendrá el proceso de actualización de las competencias, las sociedades científicas están allanando el camino para establecer un sistema que permita al especialista validar su desempeño profesional.

No obstante, cada una vez el proceso de recertificación con distintos matices. Si bien las sociedades científicas consultadas por Redacción Médica consideran los seis años como un plazo razonable para actualizar y validar las competencias,  unas creen que la obligatoriedad ya es de facto, mientras que otras apuestan por su voluntariedad o un proceso de adaptación entre uno y otro extremo.

Antonio Fernández-Pro, presidente de SEMG.

Por ejemplo, desde la Sociedad Española de Médicos Generales y de Atención Primaria (SEMG), su presidente, Antonio Fernández-Pro, considera que “antes de exigir obligatoriedad se debe hacer un verdadero esfuerzo pedagógico en explicarlo y poner de manifiesto que el actor principal es el propio profesional”. Por eso cree lógico un periodo de adaptación a la nueva norma “durante el cual este proceso sea voluntario”.

La SEMG es una de las sociedades que ha firmado un acuerdo con la Organización Médica Colegial (OMC) para encargarse de la certificación de las competencias de los especialistas. Ota de ellas es la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), que actualmente está trabajando en la elaboración de un documento que recoja las competencias del hematólogo “con el objeto de dar respuesta al proceso de recertificación en el momento que este sea exigido por ley”, explican desde la sociedad. Hasta ahora, el proceso es absolutamente voluntario.

'Necesita mejorar'

Ambas sociedades consideran que el profesional que no pase la prueba debe tener un plazo para aportar lo necesario para demostrar la aptitud, si bien todavía “no se han definido las formas de nivelar a los especialistas que no superen las pruebas”, explican desde la SEHH. “Pero se ha hablado sobre la implementación de programas de formación, cursos de apoyo, estancias, etc.” Para la SEMG, el profesional que no alcance el mínimo exigible tendrá, junto a la calificación de ‘necesita mejorar’, “un programa de mejora que le permita acceder a la solicitud de la credencial en un periodo de un año”.

Por su parte, los psiquiatras han sido uno de los primeros profesionales sanitarios en avanzar sobre el terreno de la recertificación. “Hemos acreditado todo no solo con las agencias españolas sino, en los últimos años, con la agencia europea”, con lo que, una vez se apruebe la norma –que presumiblemente será este año–, “habrá mucho trabajo hecho”, explica Julio Bobes, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría.

Serafín Málaga, presidente de AEP.

Bobes considera que la obligatoriedad data de 2004, cuando una reclamación de los consumidores europeos a la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria europea derivó en una directiva moviéndose a la obligatoriedad, “pero no pone plazo”.

Grupos de trabajo

Entre las corporaciones que no han firmado de momento acuerdos para la recertificación con la OMC también se están moviendo las cosas. La Sociedad Española de Neurología afirma que el Consejo General de Colegios de Médicos les ha presentado la propuesta “pero aún estamos valorándolo”. Para ello han constituido un grupo de trabajo que elabore un documento sobre cómo debe atenderse esta necesidad desde la sociedad científica.

Lo mismo pasa con los pediatras. Serafín Málaga, presidente de la Asociación Española de Pediatría apunta que la recertificación “no es estrictamente obligatoria, sino que es una recomendación de una directiva que no es tal como venían diciendo: que era una obligatoriedad”.

A pesar de no tener de momento un sistema propio de validación de la aptitud profesional, sí que disponen de una plataforma on-line de formación continuada y “organizamos unos cursos para ir abordando que cada pediatra tenga su propio porfolio y vaya elaborando su currículum”.