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La emotiva carta que un médico dedica a la Enfermería: "Sin ti no soy nada"

"¿Qué sería de mi, si tu no hubieras estado ahí?", le escribe en una publicación tras años de trabajo conjunto

Ángel López, el médico rural autor de la carta a los enfermeros.
La emotiva carta que un médico dedica a la Enfermería: "Sin ti no soy nada"
Redacción
Martes, 11 de abril de 2017, a las 12:00
Las largas horas de trabajo conjunto a través de los años han servido para que un médico rural haya querido dedicar unas emotivas palabras en su blog para reivindicar el trabajo de los enfermeros en la sanidad pública. Su declaración, bajo el título "Sin ti no soy nada", aprovechando la canción del dúo Amaral, ha corrido por las redes en los últimos días para reconocer la labor de los que trabajan mano a mano con los médicos. 

Tras asegurar que médicos y enfermeros son las "dos piezas indispensables en la atención sanitaria a las personas", recuerda que "muchos días paso consulta en un consultorio rural, sólo con un enfermero/a". "Desde que comencé a trabajar ha estado presente allí donde fui un enfermero/a, siempre en la habitación de al lado en las guardias, siempre a mi lado en la ambulancia, trabajando juntos en la atención a los pacientes crónicos, sufriendo y sudando junto a mí en la atención a emergencias, administrando los tratamientos indicados, recibiendo en común a los pacientes", explica el médico rural. 

"He pasado junto a ti más tiempo que con mi propia familia"



Aunque admite que en ocasiones ha coincidido con enfermeros a los que cree que no les gustaban estas labores, sí que se para a preguntarse qué habría sido de Juan cuando tuvo aquel infarto si el enfermero no hubiera estado allí, cogiendo oportunamente una vía venosa a pesar de estar hipotenoso. "O de Francisca cuando tuvo el shock anafiláctico que casi acaba con su vida, de no venir conmigo en ese momento mi compañera enfermera, o de la lactante que tuvo el atragantamiento y se recuperó sin secuelas porque tú estabas allí conmigo, o qué hubiera sido de mí sin las conversaciones y risas, discrepancias y discusiones, noches de insomnio y amaneceres en la ambulancia contigo, en los largos días de guardia", escribe. 

Estas horas compartidas han hecho que el médico reconozca que a veces ha pasado junto a los enfermeros más tiempo que con su propia familia y se han contado cosas personales "más allá de una relación laboral y obligatoriamente y circunstancialmente hemos compartido intimidades". 

Por último este galeno se pregunta "¿qué sería de mí si tú no hubieras estado ahí?", sentenciando que "sin ti no soy nada".