Si se encuentran en hospitales, los sanitarios deberán sopesar riesgos y beneficios hasta su reemplazo

La Aemps recomienda mantener tratamientos pero retirar los equipos con foam


30 jun 2021. 17.50H
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La Agencia Española del Medicamento (Aemps) se ha mostrado clara en cuanto al uso de equipos ventiladores con espuma de poliuretano. Pese al riesgo que puede suponer esta espuma de reducción de sonido en estos aparatos sanitarios, el organismo recomienda no interrumpir los tratamientos hasta que las empresas de Terapias Respiratorias Domiciliarias sustituyan dichos equipos por otros libres de foam. 

Teniendo en cuenta la importancia de las enfermedades que requieren este tipo de terapias, la Aemps aconseja, antes que frenar el tratamiento, contactar con la empresa de terapia domiciliaria para que le haga entrega de la nota de aviso para pacientes y consulte las alternativas para el reemplazo del dispositivo, tal y como informa la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). La agencia también ha facilitado en su web un listado pormenorizado con todos los equipos afectados.

Fue la empresa Philips la que dio la alerta acerca de los posibles riesgos para la salud relacionados con la espuma de reducción de sonido utilizada en dispositivos específicos de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), presión positiva binivel de las vías respiratorias (BiPAP) y ventiladores mecánicos.

Por ello, es necesario comprobar que el equipo en cuestión ha sido registrado en el sitio web de la compañía para que posteriormente puedan implementar posibles soluciones. 

Atención médica en caso de síntomas 


Los problemas detectados, explica la Aemps, pueden provocar lesiones graves que podrían ser potencialmente mortales, causar disfunciones permanentes y/o requerir intervención médica para impedir la disfunción permanente.

De momento, más allá de la presencia de partículas/residuos negros en el circuito del flujo de aire, se han detecatado casos de cefalea, irritación de las vías respiratorias altas, tos, presión torácica e infección sinusal. Los riesgos de la exposición a partículas incluyen además irritación (de la piel, los ojos y las vías respiratorias), respuesta inflamatoria, asma, sucesos adversos en otros órganos (como en hígado y riñones), y efectos tóxicos y cancerígenos. En caso de presentar alguno de los síntomas, el organismo nacional aconseja contactar con el médico


Decisión médica según beneficios 


Si el aparato de ventilación se encuentra en un centro sanitario, desde la Aemps piden a los profesionales contactar también con la empresa que se los suministró para que sea reemplazado. Así mismo, la web de la compañía dispone de un documento de 'Información clínica para médicos'', donde se actualizará la información con el plan de acciones correctivas permanentes para abordar los problemas.

Si no se pueden reemplazar los equipos, serán los propios sanitarios los que deban valorar si el beneficio de continuar utilizando los dispositivos afectados supera los riesgos identificados. Lo mismo con los pacientes que dispongan en su domicilio de los ventiladores de asistencia respiratoria afectados. 

Por su parte, Separ ha trabajado con las empresas fabricantes de dispositivos para obtener certificados de equipos libres de Foam. 

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