14 dic 2018 | Actualizado: 21:45

El Hospital Sant Pau estrena su edificio de investigación (con "sorpresa")

Diseñado para facilitar las sinergias entre profesionales con espacios de tipo 'coworking'

Vista del Institut de Recerca del Hospital de Sant Pau
El Hospital Sant Pau estrena su edificio de investigación (con "sorpresa")
mié 14 noviembre 2018. 10.10H
El Institut de Recerca del Hospital de Sant Pau de Barcelona (IR Sant Pau) ha estrenado un nuevo edificio sostenible que reunirá toda la actividad investigadora de sus más de 50 grupos, facilitando las sinergias con espacios de tipo 'coworking' y mejorando la conciliación de los sanitarios del hospital que también sean investigadores, además de ahorrar el 30 por ciento del gasto en energía.

En un encuentro con los medios, el director científico del IR Sant Pau, Jaume Kulisevsky, ha explicado que el instituto se considera parte del hospital: "La actividad asistencial genera preguntas. Nuestra misión y visión es estar al servicio de estas preguntas que se hacen en la cabecera del enfermo, vienen y tratan de resolverse en el laboratorio", ya que realizan investigación básica, epidemiológica y aplicada.

Su color cambia según el momento del día y el lugar desde el que se mira, con la "sorpresa" que buscaba generar el modernismo a las personas, pero al servicio de la sostenibilidad y la economía circular, ya que este edificio, diseñado por PICHArquitectes y 2BMFG Arquitectes, cuenta con certificación ambiental.


Economía circular


Será totalmente reciclable al final de su vida útil, siguiendo los valores de la economía circular, porque se construyó en seco, sin hormigón, con piezas prefabricadas, y su diseño permite cambiar fácilmente el uso de los espacios, ampliando su vida útil, mientras que tendrá una cubierta verde y recogerá el agua de la lluvia para los baños y para regar, ha destacado el director de Infraestructuras de la Fundación Privada del Hospital, Agustí Grau.

El director gerente del hospital, Albert Salazar, ha coincidido en que, a pesar de que ambas instituciones son fundaciones diferentes, tienen una vinculación y coordinación muy íntima, que se acentuará con este nuevo edificio: "La excelencia va vinculada a una buena investigación clínica, traslacional y básica".

Ha añadido que el nuevo edificio, ubicado en la calle Sant Quintí, cumple objetivos del plan estratégico del hospital como reforzar el tejido investigador y captar nuevo talento, ya que anteriormente los investigadores estaban en módulos prefabricados en el recinto, un espacio que se dedicará a zonas verdes del campus.

También permitirá al Centro d'Investigación del Medicamento (CIM Sant Pau) aumentar el bienestar de los participantes en estudios de fase 1 y 1.b, siendo uno de los pocos centros de Catalunya que la realiza, y ampliar los estudios de fase 2 de oncohematología, según la directora del CIM, Rosa Antonijoan, que ha añadido que conecta directamente con Urgencias del hospital.


Favorece la investigación colaborativa


El nuevo instituto está concebido como un espacio dinámico y pondrá juntos a los grupos de diferentes disciplinas de investigación y ámbitos médicos, que también compartirán parte del equipamiento, como congeladores, campanas de cultivo, microscopía y centrífugas,, racionalizando costes y evitando duplicidades.

Habrá espacios comunes y se romperá el actual aislamiento de los grupos, que Kulisevsky ha considerado que no es bueno: "La investigación moderna es competitiva pero también colaborativa, si no hay interacción y mestizaje entre grupos, las preguntas no se responden".

En él trabajarán unas 340 personas diariamente, entre científicos, administrativos, personal de apoyo, del CIM y otros, y se ha construido con un presupuesto de 15,5 millones de euros, más otro millón para derrumbar el anterior edificio, que han costeado con un crédito del Instituto de Salud Carlos III y otro Feder que se devolverá con investigación privada.


El edificio


De planta rectangular de 84 metros por 26, una superficie de 9.681 metros cuadrados construidos y con fachada en la calle Sant Quintí, el edificio dispondrá de cinco plantas. La estructura vertical se ha resuelto con pilares metálicos situados en cuatro planos verticales. Las superficies horizontales se formarán con forjados unidireccionales de placas alveolares de 30 cm de canto, y con luces libres de hasta 10,5 m.

El inmueble presenta un núcleo central longitudinal donde se concentran la mayoría de las instalaciones y servicios. La fachada se divide en una franja inferior de zócalo con acabado pétreo. La parte superior está formada por una piel interior de panel sándwich de lana de roca y carpintería de aluminio, y una piel exterior cerámica que actúa como fachada ventilada. Esta piel estará formada por piezas cerámicas de un color similar al de los muros de fábrica del Recinto, por la parte exterior, y con un esmaltado de los colores de las baldosas de los tejados del conjunto modernista, por la parte interior. Estas piezas cerámicas tendrán un pliego hacia fuera que permitirá que actúen también como lamas protectoras de la radiación solar.

El interior del edificio dispondrá de diferentes estancias para cumplir con todos los requisitos del plan funcional, y de suelos técnicos, para el paso de instalaciones que permitan la flexibilidad en el futuro uso de los espacios.

En lo que respecta a las instalaciones, cabe destacar que el edificio contará con una acometida eléctrica y con grupos electrógenos, para garantizar la máxima seguridad en el suministro. El alumbrado se realizará con luces tipo LED, para un uso eficiente de la energía, y se aprovechará la luz natural al máximo, con sistemas de control y apagado automático.

Se prevé la instalación de una planta fotovoltaica en la cubierta, que se conectará a la baja tensión de la compañía eléctrica. También en la cubierta se instalará la climatización, con bombas de calor que alimentarán los climatizadores y los fan-coils distribuidos por el edificio, y con sistemas de recuperación de calor procedentes de las extracciones. También se contará con un sistema de recogida de aguas pluviales, que aprovechará el volumen de agua acumulable en la cubierta y en depósitos interiores. Esta agua se aprovechará tanto para el riego como para las cisternas de los sanitarios.


Plan funcional


El plan funcional prevé cinco plantas:
  • - Planta subterránea: donde se ubicarán las plataformas científico-técnicas, los vestuarios y otros servicios generales del edificio.
  • - Planta técnica: se ubicará sobre la planta sótano para la instalación de todos los equipamientos (climatizadores, cuadros generales, salas técnicas, etc.) e infraestructuras de uso común del edificio.
  • - Planta baja: con dos volúmenes diferenciados, donde se ubicarán el acceso principal al Instituto de Investigación, las áreas administrativas y otras plataformas científico-técnicas, así como las dependencias del Banco de Sangre y Tejidos del Hospital de Santa Creu i Sant Pau.
  • - Planta primera: con un único volumen, que albergará el Centro de Investigación del Medicamento, la plataforma de Neurofisiología, el área de Investigación Clínica, más plataformas científico-técnicas y laboratorios, así como otros usos comunes.
  • - Plantas segunda y tercera: donde se ubicarán la mayor parte de los laboratorios y otros espacios de investigación y plataformas.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.