Farmaindustria reclama cambios en el diseño del PABS para evitar efectos negativos sobre la competitividad innovadora

La industria ve "riesgo real" para innovar en el plan mundial de pandemias
La presidenta de Farmaindustria, Fina Lladós.


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La industria farmacéutica ha elevado el tono ante el último borrador del Sistema de Acceso a Patógenos y Participación en los Beneficios (PABS), uno de los pilares del futuro Acuerdo de Pandemias impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al cual, el gobierno español ha mostrado su apoyo, ofreciéndose como intermediaria.

En declaraciones a este medio, fuentes de Farmaindustria reconocen que existe "una considerable preocupación con determinados aspectos" de un proyecto que, bajo su consideración, podría tener posibles efectos adversos sobre la investigación y la competitividad.


Acceso rápido a patógenos y límites en las definiciones


La patronal española, miembro de la International Federation of Pharmaceutical Manufacturers & Associations (Ifpma) y alineada también con la Federación Europea de la Industria Farmacéutica (Efpia) incide en la importancia de preservar "la viabilidad del sistema" y "no impactar negativamente en la competitividad de la industria farmacéutica innovadora".

El PABS busca establecer un marco internacional para el intercambio rápido de patógenos con potencial pandémico y para la distribución de los beneficios derivados (como vacunas, tratamientos o diagnósticos) en caso de emergencia sanitaria global. Sin embargo, la industria teme que la redacción actual introduzca rigideces que dificulten su funcionamiento.

En este sentido, Farmaindustria defiende la adopción de un modelo que incorpore varias salvaguardas clave. En primer lugar, reclama que el sistema "evite definiciones excesivamente amplias que dificulten su gobernanza". A juicio del sector, una delimitación poco precisa podría generar inseguridad jurídica y problemas operativos en la activación de los mecanismos de intercambio.

En segundo término, la patronal subraya la necesidad de que el acuerdo "garantice un acceso rápido e incondicional a patógenos con potencial pandémico para facilitar la I+D". La experiencia del Covid evidenció que la disponibilidad inmediata de muestras y datos genómicos resulta determinante para acelerar el desarrollo de vacunas y terapias. Cualquier demora o condicionamiento, advierten, podría traducirse en retrasos en la respuesta sanitaria.


Propiedad industrial y reparto de beneficios, puntos críticos del debate


Otro de los puntos sensibles es el modelo de reparto de beneficios. Farmaindustria apuesta por que este sea "voluntario, proporcional y basado en capacidades, con el fin de evitar desincentivar la innovación". Desde la perspectiva empresarial, imponer obligaciones automáticas o no ajustadas al nivel de inversión y capacidad productiva podría erosionar los incentivos para asumir el elevado riesgo financiero que implica la investigación biomédica.

Asimismo, la organización insiste en que el futuro PABS "refuerce los derechos de propiedad industrial, permitiendo a las empresas innovar, colaborar y responder eficazmente frente a futuras pandemias". La protección de la propiedad intelectual es considerada por la industria como un elemento estructural para sostener los ecosistemas de innovación y facilitar alianzas público-privadas.

Y es que, de no introducirse estos ajustes, Farmaindustria advierte que "existe un riesgo real de obstaculizar la investigación, reducir la preparación global frente a futuras pandemias y generar cargas desproporcionadas para países con una industria farmacéutica fuertemente innovadora, como es el caso de España".
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