Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 12:05
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Gilead, acusada de vender fármacos menos seguros para sostener su monopolio

Los demandantes alegan que la compañía retrasó la comercialización de productos de inferior toxicidad

John F. Milligan, CEO de Gilead.
Gilead, acusada de vender fármacos menos seguros para sostener su monopolio
Redacción
Jueves, 10 de mayo de 2018, a las 13:30
De nuevo, Gilead está en medio de una polémica tras convertirse en una las compañías farmacéuticas más criticadas a escala mundial por su política de precios en el momento de lanzar sofosbuvir, para hepatitis C. En esta ocasión, la multinacional americana ha sido acusada de lanzar al mercado medicamentos con graves efectos secundarios mientras investigaba otros más seguros, retrasando su desarrollo y comercialización solo para mantener el monopolio del mercado del VIH.
 
La demanda ha sido interpuesta por Michael Lujano y Jonathan Gary, de Califorma (Estados Unidos), debido a la comercialización en 2001 de tenofovir disoproxil  fumarato (TDF), un antiviral que se suma a otros tratamientos para el VIH. Ambos alegan que Gilead sabía que el compuesto conllevaba riesgos para la salud de los pacientes. La compañía habría ocultado esa información e investigado un producto mejor, pero su desarrollo se habría archivado y su lanzamiento retrasado unos años para mantener una posición de dominio comercial y de productos con protección de patente.
 
El citado TDF forma parte de dos populares medicamentos que tanto Lujano como Gary tomaban: Truvada y Atripla. Se trataron durante muchos años con ellos y los efectos secundarios no se hicieron esperar: ahora sufren osteopenia y osteoporosis. Gary también sufre del síndrome de Fanconi.

Ocultación

Ambos afectados reiteran que Gilead ocultó que  los TDF conllevan efectos secundarios para los riñones y los huesos y aputan que Truvada y Atripla podrían haber incorporado el otro antiviral que se había estado investigando en aquel momento, tenofovir alafenamida (TAF), pero que no se comercializó hasta años más tarde.
 
Con esta estrategia, “Gilead podría patentar TAF por separado y guardarlo para el desarrollo cuando se agotara la patente y exclusividad del TDF", según indica la demanda. De hecho, el laboratorio no empezó a vender estos antivirales hasta 2014.
 
No es la primera demanda de esta naturaleza a la que se tiene que enfrentar Gilead. Recientemente, la SIDA Healthcare Foundation de Estados Unidos denunció a la compañía americana por razones similares, aunque perdió el juicio. Con todo, la sentencia fue apelada y los tribunales todavía no han decidido al respecto.