Sala quirúrgica en una operación de trasplante renal.
España es referente mundial en
trasplante de órganos sólidos, pero los especialistas insisten en que aún hay margen de mejora. En la actualidad, nuestro país alcanza una tasa de trasplante renal de donante vivo de alrededor de
10 por millón de población, similar a la media europea. Pero ese dato convive con una distribución muy desigual:
más del 40 por ciento de toda la actividad del país se concentra solo en Cataluña. Esta ha sido una de las conclusiones compartidas en las jornadas científicas START (EspecialiSTas en el AboRdaje de Trasplante) y GREAT (Grupo Español de Actuaciones en Trasplante), dos encuentros anuales de actualización en trasplante impulsados por Astellas Pharma.
Lluis Guirado, de la Fundació Puigvert de Barcelona, apuntó como referente a los países nórdicos, especialmente Holanda, donde la donación en vivo supone más del 35 por ciento de los trasplantes renales frente al 10 por ciento español. En este contexto, Guirado presentó los avances en torno al
donante vivo con criterios expandidos, un concepto emergente que está ampliando el universo de donantes posibles: "Se trata de personas que hasta hace pocos años eran descartadas sistemáticamente y que hoy, gracias a la evidencia que tenemos, pueden ser candidatos válidos".
El registro catalán de donante vivo con criterios expandidos acumula
diez años de seguimiento con resultados favorables tanto para el donante como para el receptor. Los perfiles incluidos abarcan donantes mayores de 70 años, con antecedentes de
tumor, diabetes tipo 2, obesidad o hipertensión en determinados rangos. “Son donantes que antes no se aceptaban por el riesgo que se les presuponía. La evidencia ahora nos dice que, con una selección cuidadosa, los resultados son muy buenos”, afirmó.
Trasplante de páncreas: un gran desconocido que transforma vidas
El
trasplante de páncreas fue el segundo gran tema de las jornadas. A diferencia del trasplante renal, hepático o cardíaco, ampliamente conocidos, el de páncreas sigue siendo una
opción poco visible incluso entre profesionales y pacientes con diabetes avanzada.
Pilar Fraile, del Hospital Clínico Universitario de Salamanca, apuntó una razón directa: "Se realiza en un grupo muy seleccionado de pacientes y tiene, por tanto, una menor visibilidad social. Sin embargo, es el
único tratamiento capaz de restaurar una producción fisiológica de insulina y conseguir que el nivel de azúcar en sangre se mantenga estable de forma natural, sin necesidad de administrarse insulina".
Verónica López, del Hospital Universitario Carlos Haya de Málaga y coordinadora científica de la jornada START, puso en valor el momento que atraviesa esta especialidad: "El trasplante de páncreas está viviendo una
nueva etapa de interés clínico. La mejora de las técnicas quirúrgicas, el perfeccionamiento de los tratamientos inmunosupresores y una selección más precisa de los candidatos han contribuido a mejorar los resultados. Aunque hemos asistido a avances extraordinarios en el tratamiento de la diabetes, sigue existiendo un grupo de pacientes para los que estas alternativas no son suficientes. En ellos, el trasplante de páncreas continúa siendo la única opción capaz de restablecer una función endocrina pancreática fisiológica".
Los pacientes que más pueden beneficiarse son aquellos con
diabetes tipo 1 y enfermedad renal avanzada, candidatos a un trasplante simultáneo de páncreas y riñón, aunque también está indicado en personas con diabetes de muy difícil control e hipoglucemias recurrentes graves. "Uno de los mensajes que todavía cuesta trasladar es que el trasplante de páncreas no persigue únicamente mejorar el control de la glucosa. En pacientes adecuadamente seleccionados, puede permitir
recuperar la independencia de la insulina y mejorar significativamente la calidad de vida y la supervivencia", subrayó López.
Vigilancia de pacientes trasplantados
El seguimiento de estos pacientes exige vigilar simultáneamente la salud del órgano trasplantado y los efectos de la medicación inmunosupresora, necesaria para evitar el rechazo pero que a largo plazo puede afectar a la función renal. "En el trasplante de páncreas aislado, uno de los aspectos más importantes es
preservar el riñón propio del paciente, ya que los fármacos que toma para proteger el injerto pueden contribuir a su deterioro con el tiempo", explicó Fraile.
La Sociedad Española de Trasplante ha actualizado recientemente su
protocolo nacional de trasplante de páncreas con el objetivo de armonizar criterios entre centros y garantizar que todos los pacientes tengan las mismas oportunidades de acceso. López resumió el reto que supone cualquier actualización de este tipo: "El verdadero éxito de un protocolo no radica en su publicación, sino en conseguir que se aplique de forma homogénea, equitativa y eficiente, garantizando que todos los pacientes puedan beneficiarse de los avances disponibles independientemente del centro donde sean atendidos".
La celebración de estos espacios de debate entre expertos responde al compromiso de Astellas con el
avance de la medicina y la formación médica en el ámbito del trasplante como palanca para mejorar la calidad asistencial y, en última instancia, la calidad de vida de los pacientes trasplantados.
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