Poco personal, baja formación y problemas para medir la innovación sanitaria, principales dificultades



14 oct. 2014 18:32H
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Alejandro Klecker de Elizalde, director general del Grupo Clarke; Patricia García-Escudero Márquez, directora general de la Oficina Española de Patentes y Marcas, y Rogelio Ambrosi, director general de Merck.

Eduardo Ortega Socorro. Madrid
Por fin ve la luz el 'Proyecto Patte', un documento que se ha estado elaborando a lo largo del último año y que supone una reflexión sobre patentes y transferencia tecnológica en el área de salud en el que han participado las administraciones públicas, el sector privado y también el hospitalario. En él se han plasmado las 20 barreras más destacadas con las que se tropieza la innovación en España... pero también 31 soluciones a corto plazo.

Uno de los principales obstáculos es la falta de profesionales y la carestía de formación en ellos. Joan Bigorra, director de Innovación del Hospital Clínic de Barcelona, reconoce que, en el centro al que pertenece, "la proporción de investigadores es escasa, y se nos escapan las oportunidades". Además, apunta a otro problema, la falta de incentivos a la hora de retener a los profesionales. "Necesitamos masa crítica, aunque también los problemas de retención son positivos: permiten crear una red de profesional".

Javier Montero, director de OOTT-SSPA de la Fundación Progreso y Salud andaluza, reconoce que "intentamos captar a los profesionales por la ilusión, no por el dinero". En el problema de la falta de motivación para la captación coincide Diego Velasco Escribano, director de Innovación del Hospital Ramón y Cajal, quien lamenta no poder ofrecer siquiera estabilidad. "Llevamos tres años sin poder hacer contratos indefinidos", lamenta.

A estos inconvenientes, el documento proponen la creación de formación en Gestión de la Innovación en estudios reglados, algo que ya existe en comunidads autónomas como Andalucía.

Joan Bigorra, director de Innovación del Clínic de Barcelona; Luzma García Piqueres, directora de OTRI, del CNIC; Javier Montero, director OTT-SSPA de la Fundación Progreso y Salud, y Diego Velasco, director de Innovación del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid.

Aperturas y cierres de spin off

Estos temas se han abordado durante la presentación del informe citado, en Madrid. A estas cuestiones, Bigorra añade el problema a la hora de evaluar y medir el valor de las innovaciones sanitarias, que llevan a la creación de empresas spin off, que finalmente tienen que cerrar. "Parece que hay esquizofrenia por crear empresas", opina Montero, quien puntualiza que una solución para esta cuestión sería tener en cuenta aspectos como la generación de empleo y la inversión en tecnologías, que ya se tienen en cuenta en Andalucía.

Concretamente, el informe propone el establecimiento de indicadores de resultados comunes para solucionar esta cuestión.

Por su parte, Rogelio Ambrosi, director general de Merck, una de las patrocinadoras del documento, reconoce que "España tiene características superiores a la media de los países de su entorno para dedicarse a la investigación, por su infraestructura como por la calidad de sus investigadores".

Pero también apunta a uno de los principales inconvenientes: a investigadores y médicos no se les "educa" ni incentiva para patentar, sino para publicar investigaciones. "Tenemos que cambiar esta mentalidad, aunque ya se está viendo una evolución", afirma.

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