La hematuria, principal síntoma de alerta, puede confundirse con infección urinaria y retrasar la diagnosis de un tumor

Enrique Grande, director del Programa One Oncology Madrid Quirónsalud y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Ruber Internacional.


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La presencia de sangre en la orina "no es normal" y puede ser una señal de alerta de cáncer de vejiga. Con este mensaje, y coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Vejiga, que se celebra cada 5 de mayo, AstraZeneca ha puesto en marcha una campaña de concienciación con la instalación de urinarios teñidos de rojo en espacios públicos de Madrid, Valencia y Santiago de Compostela para simbolizar la hematuria, uno de los síntomas más frecuentes de esta enfermedad.

En este contexto, Enrique Grande, director del Programa One Oncology Madrid Quirónsalud y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Ruber Internacional, ha advertido en declaraciones a Redacción Médica de la importancia de no minimizar este síntoma, ya que, según incide, "tener sangre en la orina no es normal y no se debe normalizar". "Es algo que tenemos que ver por qué está ocurriendo".


España registra 65 nuevos casos al día


El especialista recuerda que el cáncer de vejiga es ya el quinto tumor en incidencia en nuestro país y que España presenta una de las tasas más elevadas del mundo. "En el área mediterránea, España, Italia y Francia somos de los países con más incidencia y no sabemos exactamente por qué", explica.

Según datos recogidos en la campaña de AstraZeneca, este año se diagnosticarán en España cerca de 24.000 nuevos casos de cáncer de vejiga, lo que equivale a unas 65 personas al día. "Es una cifra que da para reflexionar", apunta Grande.

El tabaco continúa siendo el principal factor de riesgo. "Se cree que está detrás de entre el 50 y el 70 por ciento de los casos de cáncer de vejiga", señala el oncólogo. Además, alerta del aumento de incidencia entre las mujeres debido al incremento del hábito tabáquico en este grupo de población.

La clave, insiste, está en detectar la enfermedad en fases iniciales. "Si somos capaces de diagnosticarlo en una etapa temprana, vamos a poder curar la enfermedad en más del 80 por ciento de los casos. Si ya ha dado metástasis, desafortunadamente la posibilidad de curación es prácticamente nula", subraya.


"La sangre en la orina nunca es normal"


Uno de los principales problemas es que los síntomas iniciales suelen confundirse con infecciones urinarias. "Cuando el tumor está muy localizado, al principio del todo, lo único que tenemos es un poco de sangre y, a veces, algo de escozor o molestias al orinar. Son síntomas muy parecidos a los de una infección urinaria y la gente suele atribuirlo a eso", afirma.

En consecuencia, muchos pacientes recurren repetidamente a antibióticos sin realizar un estudio más exhaustivo. "Estamos perdiendo tiempo para el diagnóstico certero de un cáncer de vejiga", lamenta.

La campaña impulsada por AstraZeneca busca precisamente reforzar esa concienciación social. Bajo el lema de que la sangre en orina "es una señal que no hay que ignorar", la iniciativa cuenta con el aval científico de la Asociación Española de Urología (AEU), el Grupo Español de Oncología Genitourinaria (SOGUG) y el apoyo de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Más allá del diagnóstico precoz, Grande también identifica importantes retos asistenciales en el abordaje de esta enfermedad. En los casos avanzados con metástasis, el principal desafío sigue siendo lograr la curación. "A día de hoy no curamos a estos pacientes", reconoce.


Evitar la cistectomía, entre otros objetivos


En enfermedad localizada, el objetivo pasa por evitar cirugías altamente agresivas como la cistectomía, que consiste en la extirpación completa de la vejiga. "Es una cirugía muy mutilante, dura entre siete y diez horas y tiene una mortalidad del 4 por ciento incluso en las mejores manos", explica.

Por ello, los especialistas trabajan en nuevas estrategias terapéuticas para reducir el tamaño de los tumores antes de la cirugía e incluso intentar preservar la vejiga. "Tenemos que diagnosticar antes para operar menos", resume.

Otro de los desafíos es evitar las recaídas de los tumores superficiales, frecuentes en este tipo de cáncer. "Una célula tumoral puede desprenderse, flotar en la orina y depositarse en otra zona de la vejiga, originando un nuevo tumor", detalla Grande.

Con esta campaña, AstraZeneca pretende visibilizar una enfermedad cuya incidencia sigue creciendo y recordar que detectar precozmente síntomas aparentemente menores puede marcar la diferencia entre la curación y un pronóstico irreversible.
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