Examen MIR.
El padre de la residencia médica, William Osler, decía que "la Medicina es la ciencia de la incertidumbre y el arte de la probabilidad". Y es que un cierto grado de duda acostumbra a perseguir a los facultativos desde el arranque de su formación hasta el último diagnóstico que dan en su vida profesional. Precisamente, este se manifiesta con fuerza en
el examen MIR. Razón por la que el aspirante no solo debe de contar con los conocimientos necesarios para superar el ejercicio, sino también estar
preparado para afrontar la nebulosa que rodea el ejercicio.
"El grado de incertidumbre del MIR no es más que un primer contacto con la grandísima incertidumbre que supone la práctica clínica habitual", ha remarcado la integrante del equipo académico de CTO Medicina, Cristina Sánchez, a
Redacción Médica. Por ello,
asumir esta característica del examen -y de la propia profesión- es fundamental para los candidatos, tanto para superar la prueba como para prepararse para el futuro laboral.
De esta forma, las academias de entrenamiento MIR apuestan no solo por la transmisión de conocimientos sanitarios, sino también por la capacitación del aspirante en otras áreas. Y es que
la fortaleza psicológica, la gestión del estrés y la capacidad de adaptación pueden suponer una importante diferencia entre conseguir la plaza deseada o no.
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"El grado de incertidumbre del MIR no es más que un primer contacto con la grandísima incertidumbre que supone la práctica clínica habitual"
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Bajo el prisma de Sánchez, el opositor debe integrar contar con mecanismos para "enfrentarse a preguntas que no domina por completo,
razonar con la información disponible, gestionar la duda y mantener la calma en situaciones de presión". Elementos que se trabajan en la academia de preparación y que les serán útiles en la prueba y el resto de su trayectoria profesional.
Un buen resultado en cualquiera de las pruebas de acceso a la especialización en el Sistema Nacional de Salud (SNS) está estrechamente unido a
la estrategia empleada para su resolución. En ocasiones, la técnica y la actitud ante la batería de preguntas es tan importante como el control del temario.
Equilibrio teórico-clínico
No obstante, ningún candidato se adjudicará una vacante formativa únicamente con un método para responder el examen. Los participantes de la convocatoria de 2026 deben de repasar en la medida de lo posible todos los bloques del temario susceptibles de caer en el ejercicio. Es más, desde
CTO advierten que
no es recomendable obviar ninguna de las materias, ya que, en mayor o menor medida, cada una de ellas puede otorgar netas al aspirante.
Una reflexión similar se extrae para los contenidos plenamente teóricos. Si bien es cierto que en los últimos años el examen MIR ha tenido
un enfoque más clínico -cuestiones basadas en escenarios prácticos-,
la teoría no se debe de descuidar. "La buena clínica se sustenta necesariamente sobre una base sólida. La interpretación correcta de cualquier caso requiere de comprender la fisiopatología, los mecanismos diagnósticos y la lógica terapéutica que hay detrás de cada decisión", ha insistido Sánchez. "Sin comprensión profunda, la clínica se convierte en un ejercicio superficial de reconocimiento de patrones", ha agregado.
Asimismo, la experta de CTO ha recordado que el examen todavía
incluye preguntas puramente teóricas de alto impacto, especialmente en áreas donde el avance científico ha transformado la práctica médica. "Un ejemplo claro es la Oncología, donde conceptos como mutaciones diana y biomarcadores predictivos -EGFR, ALK, HER2, BRAF…- han revolucionado el tratamiento de muchos tumores y, como era esperable, han sido objeto de preguntas directas en el MIR", ha explicado.
Por ello, Sánchez cree que el MIR se ha transformado en una prueba que
"evalúa la capacidad de aplicar el conocimiento teórico a la práctica clínica, premiando a quienes comprenden los fundamentos y saben utilizarlos con criterio". Así, sendas vertientes del temario son fundamentales para lograr una nota alta. Eso sí, sin olvidar que no todo en el examen pasa por las páginas de manuales y apuntes.
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