Especialidad de Medicina Nuclear: plantean 4 años de MIR en dos etapas

Durante las rotaciones se recomienda hacer guardias, en particular en Urgencias de Medicina y en Radiodiagnóstico

Para la obtención del título de especialista en Medicina Nuclear serán necesarios cuatro años.
Especialidad de Medicina Nuclear: plantean 4 años de MIR en dos etapas
mié 23 enero 2019. 11.40H
La reunión entre el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas ha tratado el programa formativo oficial de la especialidad de Medicina Nuclear, cuyo objetivo es establecer las competencias que se deben adquirir y desarrollar a lo largo de la formación de la especialidad para obtener el título de Especialista, así como proponer los instrumentos para la evaluación de estas competencias.

Para la obtención del título de especialista en Medicina Nuclear, detalla un documento interno de la reunión al que ha tenido acceso Redacción Médica, se deberá realizar un periodo inicial de formación básica en técnicas de diagnóstico por imagen, a efectuar dentro de los dos primeros años; y un segundo periodo de formación específico, éste de duración no inferior a dos años. Además, a lo largo de los dos periodos se deben adquirir y desarrollar las competencias genéricas o transversales comunes a todas las especialidades de Ciencias de la Salud.

Durante las rotaciones, especifica la información, se recomienda la realización de guardias, en particular en Urgencias de Medicina y en Radiodiagnóstico, así como participar en las actividades de atención continuada de la propia Unidad Docente.


Competencias a adquirir


Durante el periodo de Formación Básica, el futuro especialista debe adquirir "los conocimientos necesarios de las bases físicas de las radiaciones ionizantes y sus efectos biológicos para garantizar la 

El futuro especialista debe adquirir "los conocimientos necesarios de las bases físicas de las radiaciones ionizantes y sus efectos biológicos"


protección radiológica", detalla el documento. Esta formación se basa en saber manejar los equipos de imagen y los sistemas de información radiológicos y conocer las características técnicas de las distintas modalidades de imagen, sus bases anatómicas y funcionales, integrando los datos semiólogicos proporcionados por las mismas con la patología más relevante.

Además, en cuando a las competencias a adquirir sobre técnicas de diagnóstico por imagen, se indican los instrumentos adecuados para su evaluación. Dichas competencias se agrupan en los siguientes dominios competenciales: 'Radiobiología, Protección Radiológica, Radiofísica';  'Equipos de Imagen, Contrastes radiológicos y Radiofármacos'; 'Aplicación Clínica General'; 'Aplicación Clínica por Órganos y Sistemas' y 'Técnicas de Diagnóstico por Imagen'.

Por su parte, las competencias a adquirir durante el periodo de formación específico de Medicina Nuclear, se delimitan en: Protección Radiológica y Calidad, Radiofarmacia, Procedimientos Diagnósticos en Neurología, Procedimientos Diagnósticos en Cardiovascular, Procedimientos Diagnósticos en Neumología, Procedimientos Diagnósticos en Digestivo, Procedimientos Diagnósticos en Nefrourología, Procedimientos Diagnósticos en Osteoarticular, Procedimientos Diagnósticos en Endocrinología, Procedimientos Diagnósticos en Oncología, Procedimientos Terapéuticos y Cirugía Radioguiada.


Evaluación


Para la evaluación de las competencias de los especialistas, habrá varios instrumentos. Los exámenes escritos constarán de preguntas de respuesta múltiple (PRM), para las que se recomienda que se 

 Los exámenes escritos constarán de preguntas de respuesta múltiple y la prueba Script Concordance Test


planteen en base a viñetas que determinen un caso clínico concreto;, así como usar Script Concordance Test (SCT), un tipo de prueba escrita menos conocida y que, dada la escasa experiencia en la misma se recomienda reservarla para la evaluación de razonamiento clínico de alta complejidad y por tutores con experiencia en su diseño.

También se evaluará el conocimiento a través de la 'Observación estructurada de la práctica clínica' mediante el Mini-CEX (Mini-clinical Evaluation Exercise), que consiste en la observación directa de la
práctica profesional con evaluación estructurada mediante un formulario previamente consensuado y posterior provisión de feedback al residente. La 'Observación no estructurada' se usará como herramienta de evaluación que debería ser excepcional y reservado a la valoración del comportamiento no ofrezca variabilidad la observación puede ser no estructurada. Por último, se utilizará la 'Simulación' como instrumento ante actuaciones profesionales que no se pueden evaluar por observación directa, bien porque la baja prevalencia de una patología no garantiza el contacto directo con la misma, bien porque supone un riesgo o gran incomodidad para el paciente. 


Calidad evaluada


Según consta en el documento con el que trabajan las Comunidades Autónomas, se realizará un "análisis de la calidad de los registros generados por el residente asumiendo que lo que se registra refleja lo que se hace". Su aplicación consta: de la identificación de indicadores y estándares de calidad y de su aplicación y análisis a los registros clínicos del residente. El análisis lo podrá realizar el residente (self-audit ), otro residente (peer-review ) o el tutor o médico responsable.

Otra herramienta de evaluación es el '360º Feedback', basado en la colección de información de 

Se analizará la información aportada por múltiples fuentes, como Enfermería, otros residentes, médicos de plantilla y pacientes


múltiples fuentes. Así, se recogerá información de Enfermería, de otros profesionales de la salud, de residentes, de médicos de plantilla, del jefe del servicio, de administrativos y de los pacientes. Además, podrá incluir la autoevaluación.

Por último, se llevará a cabo una documentación de evidencias del proceso de aprendizaje del residente más un proceso de reflexión sobre algunas de ellas y sobre el proceso de aprendizaje en su conjunto. Para ello, se hará un 'Registro de actividades' que evidencien haber realizado o presenciado un número determinado de actividades, procedimientos, atención de patologías o intervenciones, que previamente han sido establecidos como requisitos mínimos indispensables para el aprendizaje de una habilidad o para adquirir una competencia. Además, se incluirá una reflexión con el tutor sobre diversos incidentes críticos para facilitar el proceso de autoaprendizaje.

En el portafolio se aportará toda documentación y evidencias relacionadas con la adquisición de las competencias, incluida la documentación de los cuatro instrumentos de evaluación descritos previamente, así como las entrevistas estructuradas tutor-residente de carácter trimestral.

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.