Sindicatos y patronal afrontan la reunión decisiva tras 18 meses de negociación y varios intentos fallidos de acuerdo

Una oficina de farmacia.


SE LEE EN 3 minutos
La negociación del XXVI Convenio Estatal de Oficinas de Farmacia encara una de los meses más decisivos para llegar a buen puerto, después de más de año y medio de conversaciones, reuniones fallidas y un intento frustrado de mediación.

Sindicatos y patronal volverán a verse las caras en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) en un par de semanas con el objetivo de desbloquear definitivamente un acuerdo que sigue encallado en materias clave como salarios, jornada y condiciones laborales.


El SIMA, última gran vía para desbloquear el acuerdo


A escasos días de esa cita, la parte social mantiene un moderado optimismo sobre las posibilidades de acercamiento. "En dos semanas vamos a ver el talante de la patronal", explican fuentes sindicales consultadas por Redacción Médica, que consideran que esta nueva fase puede servir para reactivar unas negociaciones que se han ido deteriorando con el paso de los meses.

No obstante, los representantes sindicales rebajan las expectativas sobre un posible acuerdo inmediato. "Probablemente necesitaremos más días para llegar a un acuerdo, con la intervención de los mediadores y demás", señalan. Aun así, insisten en que la reunión prevista en el SIMA será determinante para comprobar si existe voluntad real de avanzar por parte empresarial. "Veremos si podemos cerrar la negociación en el mismo día", apuntan.

El convenio de farmacias llega a esta fase después de un proceso especialmente largo y complejo. Las conversaciones comenzaron hace más de 18 meses y, desde principios de año, se intensificaron ante la necesidad de cerrar un nuevo marco laboral para el sector. Durante este tiempo, sindicatos y patronal han mantenido numerosas reuniones en las que se han sucedido acercamientos parciales, aunque sin lograr un consenso definitivo.


La parte social reclama "propuestas reales" a la patronal


Las principales discrepancias siguen concentrándose en el ámbito retributivo y en la organización del trabajo. La parte social reclama subidas salariales que eviten la pérdida de poder adquisitivo, así como mejoras en permisos, jornada laboral y periodos de preaviso. La patronal, por su parte, ha defendido la necesidad de equilibrar estas medidas con la viabilidad económica de las oficinas de farmacia.

El bloqueo de las negociaciones terminó provocando movilizaciones de farmacéuticos asalariados en varias ciudades españolas y llevó finalmente a los sindicatos a solicitar la mediación ante el SIMA, una herramienta prevista para situaciones de conflicto prolongado en la negociación colectiva.

Sin embargo, el estreno de esta vía tampoco estuvo exento de problemas. La primera reunión prevista tuvo que aplazarse por la ausencia de miembros de la Junta Directiva de FEFE, lo que generó malestar entre las organizaciones sindicales y retrasó aún más el calendario negociador.

Pese a ello, la parte social considera que todavía existe margen para reconducir el proceso. "Esperamos que no haya más sorpresas y que la patronal haga propuestas reales y acercando posiciones desde la última reunión que tuvimos", subrayan las fuentes consultadas. En este sentido, creen que la clave estará en la capacidad de ambas partes para mantener una dinámica de negociación más ágil y continuada.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.