La implantación de programas de optimización de antimicrobianos (PROA) mejora su uso

Una herramienta mejora el uso de los antibióticos en Primaria y hospitales
Múltiples estudios han demostrado la eficacia de la implantación de PROA.


22 abr 2021. 10.30H
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La selección y propagación de resistencias microbianas a los antibióticos es un problema a nivel mundial, siendo una de sus causas el inadecuado uso de los antimicrobianos, tal y como señala un trabajo publicado en la revista de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) con el título Adaptación nacional de la herramienta Start Smart-Then Focus para la optimización del uso de antimicrobianos. Por ello, una de las estrategias que más se ha utilizado en los últimos años ha sido la implantación de programas de optimización de antimicrobianos (PROA) en los hospitales y en el ámbito comunitario.

Múltiples estudios han demostrado la eficacia de la implantación de PROA, sin embargo, el problema del incremento de resistencias no está resuelto. Por ello, algunos sistemas de salud están desarrollando otras herramientas para implantarlas en los PROA. Este es el caso de la herramienta Start Smart-Then Focus (SStF), desarrollada por el Sistema Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), que ha conseguido mejorar el uso de antimicrobianos en centros hospitalarios y ambulatorios.

Para poder implantar herramientas de mejora del uso de antimicrobianos, desarrolladas en sistemas de salud diferentes, es necesario hacer una adaptación previa al medio en el que se quiere extrapolar. Para ello, se ha formado a un comité coordinador de cuatro personas, formado por miembros de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, Sociedad de Farmacia de Reino Unido y Sociedad Europea de Farmacia Hospitalaria. 

Además, uno de los farmacéuticos del comité coordinador realizó una estancia formativa en un hospital de Reino Unido para conocer el manejo e implantación de la herramienta. Al mismo tiempo, se formó un grupo de expertos para participar en la fase de consenso de la herramienta.

19 indicadores en el cuestionario


En base a los criterios de la herramienta SStF, el Comité propuso inicialmente 19 indicadores dentro del cuestionario, 16 indicadores para ser incluidos en la historia clínica y/o en los programas de prescripción electrónica y 3 indicadores más para llevar a cabo las auditorías y analizar el grado de adherencia a la herramienta. 

Los valores absolutos más altos se obtuvieron en idoneidad, esto demuestra que todos los expertos estaban muy de acuerdo en que el indicador era el idóneo, pero no estaban tan de acuerdo en que se pudiera aplicar. Los indicadores con menor aplicabilidad han sido: poder confirmar alergias, monitorizar niveles plasmáticos y utilizar programas de tratamiento antibiótico endovenoso domiciliario (TADE). Esta aplicabilidad depende del tipo de centro, de las infraestructuras y de la cartera de servicios de los mismos, aclaran.

Una de las fortalezas del estudio, destacan los investigadores, es la adaptación de una herramienta que incluye indicadores para auditar la implantación. Otra es que se basa en una herramienta validada en otro país, implantada en muchos centros hospitalarios y ambulatorios.

No obstante, el estudio también tiene limitaciones; la primera es la selección del panel de expertos, aunque se ha realizado cumpliendo los criterios de inclusión comentados anteriormente, no deja de ser una representación de los profesionales que utilizarán la herramienta. Por otro lado, la herramienta no ha sido validada aún en la práctica clínica, siendo la siguiente fase del estudio.

Por lodo ello, los autores concluyen que la adaptación de la herramienta SStF a nivel nacional puede ser de utilidad para implantarla en los PROA de hospital y de Atención Primaria, y puede ser una ayuda más para mejorar el uso de los antimicrobianos. 

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