El ministro de Defensa de Bélgica, Theo Francken, y el presidente del Cndfme, Antonio Compañ.
La
guerra circunda Europa. La tensión geopolítica atenaza al Viejo Continente, agravada por la invasión rusa de Ucrania, que cumple cuatro años este 24 de febrero, y el deseo anexionista del presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, sobre Groenlandia. Un escenario que aumenta el temor de padecer un conflicto armado en suelo de la Unión Europea, lo que se traduce en medidas para afrontar cualquier tipo de escalada bélica. Por ejemplo, la vuelta del servicio militar en algunos países, al que se unen iniciativas que fijan la atención en el proceso asistencial. Así, el ministro de Defensa de
Bélgica, Theo Francken, ha propuesto
convertir los cursos de patología de crisis en un componente obligatorio del currículo de los estudiantes de Medicina. Una actuación que, de momento, no se plantea para esta carrera universitaria en España.
En este sentido, la
Comisión Nacional de Decanos de las Facultades de Medicina (Cndfme) se ha mostrado contundente y ha respondido
"no" a la inclusión de una asignatura centrada en la atención militar. De esta forma, el alumnado de los estudios facultativos en España no dedicará a priori más horas lectivas del
grado a la formación en el tratamiento de lesiones por fuerza mayor, como traumatismos o amputaciones, o la recepción masiva de heridos. "La intención es proporcionar a los estudiantes conocimientos básicos de Medicina Militar para que puedan afrontar situaciones de este tipo", ha indicado el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Amberes, Filip Lardon, en una entrevista al medio Het Belang van Limburg.
En España, la Cnfdme ha apuntado a
Redacción Médica que "el grado está claramente establecido en la normativa vigente". Se refiere a la Orden ECI/332/2008, en la que se enumeran los requisitos para la verificación del título de médico. Un documento en el que
no existen menciones al ámbito militar dentro de las competencias obligatorias que deben adquirir los estudiantes, como valores profesionales y éticos, habilidades clínicas y de comunicación, fundamentos científicos, datos sobre el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud (SNS) o capacidad de análisis crítico e investigador.
Ejercer en Medicina Militar
Así, de momento, la especialización en asistencia médica en áreas bélicas no se lleva a cabo en las aulas de las universidades, salvo un caso particular. Y es que un estudiante puede cursar Medicina en
Centro Universitario de la Defensa, una institución pública dependiente del Ministerio de Defensa y adscrito a la Universidad de Alcalá (Madrid). Una entidad en la que se combina el grado facultativo con la instrucción militar.
Sin embargo, esta no es la única vía. Los titulados en Medicina en universidades civiles pueden acceder a la atención en este ámbito a través de
las oposiciones al Cuerpo Militar de Sanidad. Una ruta que exige varios meses de entrenamiento en las distintas unidades de las Fuerzas Armadas -excepto en el caso de ser egresado del Centro Universitario de la Defensa-, antes de acceder a la formación facultativa. A continuación, pueden especializarse en alguna de las ramas tradicionales -Anestesiología, Medicina Familiar y Comunitaria…- o en las exclusivas de este espectro, como Medicina Subacuática e Hiperbárica o Medicina de Urgencias y Emergencias en Operaciones.
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La universidad civil reniega del establecimiento de una materia centrada en competencias sanitarias militares
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La obtención de la especialidad transforma a dichos profesionales sanitarios en
oficial médico militar. Un puesto que exige un compromiso de permanencia en el Ejército, a la vez que disponibilidad para participar en misiones internacionales.
Adquisición de competencias
Más allá de la inclusión de Medicina Militar, la alianza de Facultades de Medicina ha incidido en el que debate debería situarse en torno a
la adquisición de competencias prácticas en general. "No solo hay que asumir unos conocimientos teóricos, sino también una serie de habilidades y destrezas", ha puntualizado el presidente de la Cndfme, Antonio Compañ.
De esta manera, el espectro universitario facultativo ha recalcado
la importancia de la prueba ECOE, un examen que se lleva a cabo en todas las instituciones académicas del país, en el que
se examinan las capacidades clínicas de los alumnos de sexto curso del grado a través de simulaciones de casos que cuentan con la participación de actores. Un ejercicio obligatorio para todos los estudiantes y que desde el Cndfme esperan que alcance también el acceso al MIR. "Esta demostración de habilidades y destrezas será una condición imprescindible que deberá evaluarse para entrar la Formación Sanitaria Especializada (FSE)", ha afirmado Compañ. Su batalla se encuentra en este campo y no en el de la Medicina Militar.
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