Médicos y enfermeras en un hospital.
Los españoles confían en sus sanitarios pero suspenden a la
Inteligencia Artificial en consulta, así lo pone sobre la mesa el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en una nueva entrega del
barómetro sanitario, ha dado a conocer el 13 de julio los resultados correspondientes a la
primera oleada. El estudio, realizado en marzo, ha ahondado en diversos temas dentro del ámbito de la salud, como los tiempos de espera para distintas pruebas o especialidades médicas, la atención recibida dependiendo del ámbito o el tiempo que hacen permanecer de media a un paciente cuando acude a Urgencias.
Y es que, a pesar de los retos que afronta la Atención Primaria,
la relación directa entre el paciente y el personal sanitario sigue siendo un gran pilar del sistema. Cuando se les pide a los encuestados que valoren distintos aspectos de sus consultas en la sanidad pública, el personal sanitario aprueba con nota. Los datos del estudio muestran que la confianza es indiscutible, destacando en primer lugar la seguridad que transmiten los y las
profesionales de Enfermería, que logran la nota más alta con un 8,16 sobre 10.
Le sigue muy de cerca la confianza y seguridad que transmite el
personal médico, valorada con un 7,98. Los pacientes también respaldan con buenas calificaciones el
trato comunicativo, otorgando un 7,66 a la información recibida sobre sus problemas de salud y un 7,42 al conocimiento de su historial clínico y seguimiento por parte de los facultativos. El aspecto con menor puntuación dentro de esta valoración es el tiempo dedicado por el personal médico, que aun así llega al 7,32.
El "suspenso" de la IA y los robots en consulta
En el barómetro también se han introducido preguntas que tienen que ver con la irrupción de la IA y el avance de la tecnología en el ámbito sanitario: de la consulta al quirófano. En estos supuestos, la nota que da la ciudadanía
no llega al 5 en ningún caso. Por ejemplo, la idea de hablar con una IA o asistente virtual durante una consulta médica genera un gran rechazo en la población, obteniendo una media de tan solo 3,28 puntos sobre 10. Por otro lado, la perspectiva de que un
asistente virtual se encargue de seguir la evolución de una enfermedad tampoco logra convencer, quedándose en un 3,49 de nota media.
Otro de los planteamientos de la investigación sociológica es el de
la posibilidad de someterse a una operación quirúrgica realizada mediante un robot, que mejora ligeramente las cifras de aceptación, pero sigue suspendiendo con un 4,26. Finalmente, la opción que menos incomodidad genera entre los encuestados, aunque sigue sin alcanzar el aprobado, es la de que un
sistema de Inteligencia Artificial se limite a interpretar sus radiografías, situándose en un 4,45. De este modo, los datos del CIS reflejan que a pesar de que haya condicionantes negativos, el
factor humano sigue siendo esencial, mientras que la confianza en las nuevas tecnologías no acaba de implantarse de manera positiva en la sociedad española.
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