Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 17:15
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Insultar a compañeros o robar al hospital, efectos del 'bullying' enfermero

Un estudio advierte que el acoso en el trabajo puede provocar en estas profesionales malas conductas clínicas

El acoso laboral puede conducir a las enfermeras a malas conductas asistenciales.
Insultar a compañeros o robar al hospital, efectos del 'bullying' enfermero
Redacción
Domingo, 20 de mayo de 2018, a las 13:00
Las enfermeras que son víctimas de la violencia y bullying laboral pueden ser más propensas tener problemas de comportamiento y empeorar su actividad asistencial, según un nuevo estudio que analiza el impacto de las agresiones en el lugar de trabajo.
 
La investigación fue dirigida por la Universidad de East Anglia (UEA) y consistió en que 855 enfermeras completaran cuestionarios anónimos sobre sus experiencias de violencia y abuso en el trabajo, incluidas agresiones físicas, amenazas y abuso verbal por parte de pacientes y  familiares y acoso por colegas y gerentes.
 
También se preguntó a las enfermeras sobre los efectos en su propio comportamiento, como insultar a sus compañeras, robar elementos del trabajo y “mala conducta clínica”, como no actualizar las notas de un paciente de manera adecuada, apagar las llamadas de atención por la noche y realizar cambios no autorizados en el tratamiento o las recetas.
 
Círculo vicioso
 
La investigación, publicada en la revista Frontiers in Psychology, sugirió que el acoso o abusos descritos no solo afectan a la salud de las enfermeras, sino que los sentimientos de enojo y miedo que producen pueden conducir las a un “círculo vicioso” de mala conducta .
 
Roberta Fida, principal autora del estudio, indica que la investigación permitirá mejorar la calidad de la atención al paciente. "Nuestros hallazgos proporcionan evidencia adicional de que ser un objetivo de agresión representa una situación frustrante en la que las víctimas experimentan enojo, lo que puede provocar una respuesta agresiva caliente e impulsiva, con un probable impacto en la calidad de la atención brindada a los pacientes”.
 
Este impacto además se produciría en todo el hospital o entorno de trabajo. “Hay consecuencias, no solo para la víctima directa, sino también para todo el sistema organizacional, en el que es posible imaginar el desencadenamiento de círculos viciosos que conducen a formas más amplias y difusas de agresión en el lugar de trabajo", dijo Fida.