La causa de la muerte apunta a un posible cóctel de medicamentos.
Los Mossos d'Esquadra han detenido a una
enfermera de profesión por ser la
presunta autora de la muerte de su pareja. Tras varias semanas de somnolencia, amnesia y desorientación, un bombero-sanitario de 46 años, Albert Santamaría,
murió en el hospital de Manresa. La investigación apunta así a una
trabajadora de la UCI del Hospital Sant Joan de Déu de una edad similar, 41 años, según ya han apuntado diversos medios de comunicación.
Los sucesos tuvieron lugar a principios de febrero. Fue entonces cuando Santamaría fue ingresado en Manresa por un empeoramiento de su estado de salud. La causa, tal y como señala la investigación, fue la
ingesta de un cóctel de medicamentos, entre ellos benzodiacepinas y fentanilo.
Así ha sido la investigación
Esa combinación mantuvo al
bombero-sanitario de Bombers de la Generalitat, que formaba parte del Grup d'Actuacions Especials (el GRAE) durante varios días el centro de Manresa, si bien el 9 de febrero se notificó su muerte. En un principio, este suceso
no fue calificado como un crimen, aunque la autopsia del cuerpo puso el foco en su pareja sentimental.
Según varios medios de comunicación, Santamaría y esta enfermera de profesión tenían tras ellos
varios años de relación. De hecho, como explican, ella, a la que denominan como Carmen G.A., habría tratado de
evitar la autopsia alegando que el bombero, que además gozaba de buena salud, era donante de órganos.
Asimismo, las pesquisas han incorporado testimonios que apuntan a que la procesada habría ofrecido
versiones contradictorias a sus vecinos sobre la causa de la muerte de su pareja, llegando a asegurar de manera informal que el bombero había fallecido a consecuencia de un accidente de montaña.
Por el momento, y tras pasar a disposición judicial, la presunta autora de la muerte de Albert Santamaría se encuentra
en prisión provisional, comunicada y sin posibilidad de fianza.
Más allá de la trazabilidad de los medicammentos en el entorno hospitalario, las pesquisas de los Mossos d'Esquadra, tal y como han informado diversos medios de comunicación, han incorporado el análisis del entorno más íntimo de la detenida. Diversas fuentes cercanas al caso investigan la
hipótesis de un posible móvil sentimental, ya que Carmen G.A. presuntamente habría iniciado una nueva relación con otro hombre de la comarca antes del fallecimiento del bombero.
Otro de los puntos clave en los que se centra la División de Investigación Criminal es el origen y el método de administración de las sustancias halladas en la autopsia. Al trabajar como enfermera en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), la acusada disponía de una posición de
acceso potencial a fármacos como el fentanilo. Ahora la investigación tratará de escalrecer si los obtuvo del centro o si, por el contrario, lo hizo a través de vías externas.
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