Científicos dan un paso más en la regeneración de órganos gracias al compuesto del brócoli

Una investigación arroja luz sobre cómo la piel se repara a sí misma


26 abr 2021. 16.45H
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Científicos de la Universidad de Manchester han arrojado nueva luz sobre cómo la piel se repara a sí misma, acercando un paso más la posibilidad de regeneración del órgano. El equipo de estudio, financiado por el Medical Research Council y la Helmut Horten Foundation, mostró la activación de partes específicas del ADN que conducen a una mejor división de las células de la piel humana. Los datos se publican en Nucleic Acid Research.

Dos factores de transcripción, proteínas que se unen al ADN, pudieron mejorar un proceso natural de división celular de la piel, un resultado deseable en la medicina regenerativa.

En condiciones normales, una de cada cuatro células aisladas de la capa interna de la piel se divide, pero el equipo logró un aumento del 20-25 por ciento. El efecto se consiguió sin la adición de factores de crecimiento. Estas moléculas de origen natural, pero difíciles de extraer, se utilizan actualmente para mejorar la regeneración de la piel, las articulaciones y otros órganos frecuentemente dañados.

En lugar de factores de crecimiento, los científicos utilizaron sulforafano, un compuesto que se encuentra en el brócoli o las coles de bruselas. Este activa la unión de factores de transcripción a partes específicas del ADN, que controla la división celular y es uno de varios compuestos que pueden funcionar de esta manera.

Si bien la mayor parte de la investigación se realizó en células humanas aisladas directamente de la piel del donante, los modelos de ratón con factores de transcripción modificados genéticamente fueron esenciales para probar el mecanismo mediado por el ADN.


El trabajo da "información crucial"


"Sabemos que la piel a veces no puede repararse a sí misma de manera eficiente, pero el mecanismo endógeno que descubrimos utiliza los propios procesos del cuerpo para inducir la división de células en la piel", ha explicado Svitlana Kurinna, quien dirigió el estudio.

"Nuestros hallazgos sugieren que la actividad combinada de ambos factores de transcripción es importante para mantener la capacidad proliferativa de estas células (queratinocitos). Nuestra piel puede dañarse fácilmente, lo que afecta la calidad de vida y, en algunos casos, es potencialmente mortal. Sin embargo, esperamos que este estudio proporcione información crucial sobre el proceso y sienta las bases para un futuro emocionante que investigue mecanismos similares en otros órganos", ha añadido.

La investigación se centra en los queratinocitos "basales" que representan la capa de crecimiento más interna, así como en las capas más cercanas a la superficie de la piel, que también pueden jugar un papel crucial en el proceso de curación y se denominan supransales. Esto, señalan, es importante porque la promoción excesiva de la división celular en la capa basal podría crear las condiciones para el cáncer de piel, pero la activación de la capa suprabasal puede ser "a prueba de cáncer".

Trabajando juntos, los factores de transcripción pueden proteger y mejorar la división celular sin transformarlas en células cancerosas. "En este momento, una vez que el tejido se vuelve fibrótico y cicatrizado, no hay forma de revertirlo a un estado completamente funcional. Nuestro objetivo final es mejorar la regeneración de la piel funcional, y tal vez otros órganos con un mecanismo endógeno similar. Cada órgano tiene un regulador maestro diferente del ADN, que trabaja con la respuesta al estrés, por lo que debemos seguir investigando los mecanismos para tratamientos específicos", ha concluido la investigadora. 

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