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Fragilidad del anciano, nuevo factor de riesgo cardiovascular

Un estudio recomienda la angioplastia primaria preventiva

El anciano con antecedentes de infarto de miocardio está más expuesto que otros pacientes a una repetición del evento.
Fragilidad del anciano, nuevo factor de riesgo cardiovascular
Redacción
Viernes, 11 de noviembre de 2016, a las 15:20
La fragilidad del paciente anciano se postula como nuevo factor de riesgo cardiovascular. Así lo prueba una investigación en la que, además, se recomienda un cribado de angioplastia primaria preventiva a este perfil de pacientes con antecedentes de infarto de miocardio en su historial clínico.

El trabajo, llevado a cabo en el Gregorio Marañón de Madrid, ha sido premiado por la Sociedad Española de Geriatría.

La fragilidad se corresponde con un concepto que evalúa parámetros como la actividad física del paciente, el cansancio fácil, la actividad de la marcha, la pérdida de peso o de fuerza en la mano, entre otros.

El estudio analiza, como factor de riesgo, la fragilidad previa en pacientes ancianos que han sufrido un infarto de miocardio y que han sido sometidos a angioplastia primaria y permite conocer si los pacientes más frágiles se benefician de este mismo tratamiento, así como optimizar la selección de los pacientes que se someten a la técnica.

La investigación se ha presentado como comunicación oral a partir del título Fragilidad y Funcionalidad en pacientes ancianos sometidos a Angioplastia Primaria: Influencia en la mortalidad intrahospitalaria, y se ha dado a conocer por residentes de Geriatría dirigidos por María Teresa Vidán Astiz, jefe de sección del Servicio de Geriatría del Hospital Gregorio Marañón en el Congreso de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología celebrado este año, donde ha recibido el premio a la mejor comunicación oral del área clínica.

Parte de un estudio multicéntrico en marcha

La comunicación presentada forma parte de un estudio multicéntrico, que aún sigue en marcha. Dirigido por Albert Ariza, cardiólogo del Hospital de Bellvitge y en el que participan conjuntamente los Servicios de Cardiología y Geriatría del Marañón.

En este análisis preliminar se evaluaron 278 pacientes sometidos a angioplastia primaria tras un infarto de miocardio, un procedimiento endovascular que consiste en dilatar una arteria ocluida con el fin de restaurar el flujo sanguíneo.

Los pacientes pertenecientes a cuatro hospitales españoles tenían una media de edad de 82 años, el 58 por ciento eran varones, sólo un 4 por ciento de los seleccionados tenían algún grado de demencia previa y el 18 por ciento tenía criterios de fragilidad.