Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 14:50
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Nuevas características de la hepatitis B ayudan a mejorar las terapias

Investigadores de la Universidad de Delaware revelan nuevos detalles de la cápside del virus

Los autores del estudio, Jodi A. Hadden y Juan Perilla.
Nuevas características de la hepatitis B ayudan a mejorar las terapias
Redacción
Jueves, 07 de junio de 2018, a las 17:00
Investigadores de la Universidad de Delaware (Estados Unidos), en colaboración con colegas de la Universidad de Indiana, han descubierto nuevas características del virus de la hepatitis B que podrían ayudar a mejorar los tratamientos.

En el trabajo, publicado en la revista eLife, ha revelado detalles previamente desconocidos sobre la cápside, o caparazón de proteína, que encierra el modelo genético del virus. A juicio de los expertos, la cápside es un objetivo clave en el desarrollo de fármacos para tratar la hepatitis B.

Simulación por ordenador

"Con la hepatitis B, la estructura de la cápside se conoce desde hace años, pero queríamos estudiar su movimiento y su influencia en su entorno", ha dicho el autor principal del trabajo, Jodi A. Hadden, que, junto con Juan Perilla, ha usado simulaciones por ordenador para aprender más sobre la cápside, la cual encierra el modelo genético del virus de la hepatitis B.

Las simulaciones de dinámica molecular permiten a los investigadores estudiar la forma en que las moléculas se mueven para aprender cómo llevan a cabo sus funciones en la naturaleza. Las simulaciones por computadora son el único método que puede revelar el movimiento de los sistemas moleculares hasta el nivel atómico y, a veces, se lo denomina "microscopio computacional".

Cápside flexible

En el caso de las simulaciones del virus de la hepatitis B, los investigadores encontraron que la cápside no es rígida como se pensaba, sino que es muy flexible y, además, observaron que puede distorsionarse en una forma asimétrica, lo que podría permitir que se escurra a través de una abertura en el núcleo de una célula infectada por el virus.

"Creemos que la cápside podría necesitar esa capacidad de distorsionarse para empaquetar correctamente su plano genético y llevarlo al núcleo para generar nuevas copias del virus durante el proceso de infección", ha explicado Hadden.

Colas de proteínas

Los investigadores también han descubierto que pequeñas aberturas triangulares, o poros, en la superficie de la cápside son probablemente el lugar donde atraviesan sus "colas" de proteínas, enviando una señal que es esencial para el proceso de infección.

"Todos los hallazgos tienen el potencial de conducir a tratamientos farmacológicos. Por ejemplo, si la cápside se pudiera volver rígida e incapaz de distorsionar o si se pudiera encontrar un camino para bloquear los poros triangulares en su superficie, el proceso de infección podría detenerse", han zanjado los expertos.