Foto de familia de algunos participantes en la jornada.
Veterinaria refuerza su papel en la prevención de amenazas biológicas junto a médicos, biólogos y expertos en bioseguridad
Madrid ha acogido la IV Jornada Nacional de Bioseguridad y Biocontención
El Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España (CGCPVE) y la plataforma Scope Biosafety han celebrado en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz de Madrid la IV Jornada Nacional sobre Control Biológico en el Ámbito Sanitario: Bioseguridad y Biocontención, que ha reunido a cerca de 200 profesionales de distintas disciplinas sanitarias y científicas para abordar los principales desafíos de la prevención, vigilancia y respuesta frente a las amenazas biológicas.
Bajo el lema Salud global: ciencia, sistemas y bioseguridad para un mundo interconectado, esta edición ha supuesto un paso significativo en la colaboración entre profesiones sanitarias, al incorporar a la Organización Colegial Veterinaria (OCV) como coorganizadora de un encuentro celebrado en un entorno hospitalario, favoreciendo un espacio de colaboración directa entre profesionales de la salud humana, animal y ambiental.
Durante la inauguración, la directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Elena Andradas, ha destacado los avances de la región en materia de prevención y preparación frente a emergencias sanitarias. “En la Comunidad de Madrid estamos impulsando iniciativas como el Plan de Preparación y Respuesta frente a Emergencias de Salud Pública o la creación del Comité Técnico de Emergencias en Sanidad Animal y Zoonosis, que refuerzan nuestra capacidad de vigilancia, coordinación y respuesta ante nuevas amenazas. En este contexto, jornadas como esta son especialmente importantes porque permiten compartir conocimientos y experiencias entre profesionales de distintas disciplinas y seguir avanzando hacia una salud pública más preparada”, ha señalado.
Por su parte, la doctora Patricia Obregón, directora de Scope Biosafety y promotora de la jornada, ha subrayado que “la bioseguridad debe entenderse como una responsabilidad compartida que trasciende los ámbitos profesionales. Reunir distintas especialidades permite intercambiar conocimientos, identificar vulnerabilidades y construir respuestas más sólidas frente a amenazas cada vez más complejas”.
Antonio Rubio, consejero de Salud Pública de la OCV, ha insistido en la aportación preventiva de la veterinaria: “Muchas de las amenazas sanitarias pueden detectarse antes de que lleguen a las personas. La vigilancia de enfermedades animales, las zoonosis, la seguridad alimentaria y el conocimiento del territorio son capacidades que debemos integrar plenamente en nuestros sistemas de salud pública”.
Preparación frente a nuevas amenazas
El programa científico de la jornada se ha articulado en tres grandes bloques. El primero, dedicado al riesgo biológico laboral, actual y emergente, ha abordado las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria, los virus respiratorios de mayor riesgo y las nuevas estrategias vacunales, así como el papel de la veterinaria en la prevención de enfermedades emergentes.
La segunda sesión se ha centrado en la preparación y respuesta ante amenazas biológicas, con especial atención a los escenarios de riesgo global, los niveles de contención biológica y el desarrollo de instalaciones de máxima seguridad. Por último, el tercer bloque ha profundizado en las medidas técnicas de control del biorriesgo, incluyendo las cabinas de bioseguridad, la protección individual de los profesionales y las nuevas tecnologías de purificación ambiental en espacios hospitalarios.
Durante su intervención, Gonzalo Pascual, responsable de Bioseguridad del Instituto de Salud Carlos III, ha abordado los principales aspectos técnicos y organizativos de los niveles de contención biológica 2, 3 y 4. “La bioseguridad no depende únicamente de contar con instalaciones adecuadas, sino también de disponer de procedimientos rigurosos, profesionales preparados y una formación continua que permita garantizar una respuesta eficaz frente a los riesgos biológicos”, ha destacado.
Asimismo, los ponentes han advertido de que la próxima amenaza biológica no entenderá de fronteras ni responderá necesariamente a los escenarios previstos en los protocolos, lo que refuerza la importancia de la prevención, la anticipación y la cooperación entre disciplinas bajo el enfoque One Health. Durante el encuentro se ha recordado que aproximadamente el 75% de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos tienen origen animal, una realidad donde los ponentes han situado a la profesión veterinaria en una posición fundamental para la detección temprana de riesgos y que exige su plena integración en los sistemas de vigilancia, preparación y respuesta frente a futuras emergencias sanitarias.
Una respuesta sanitaria multidisciplinar
La jornada ha incluido también la mesa redonda Del Ébola en 2014 al hantavirus en 2026: ¿estamos preparados para la próxima amenaza biológica?, en la que han participado Kevin Bliek, especialista en Medicina Preventiva de la Fundación Jiménez Díaz; Patricia Obregón, directora de Scope Biosafety; Rafael Laguens, presidente del Colegio de Veterinarios de Soria; Adolfo García-Sastre, investigador del Hospital Mount Sinai de Nueva York; y Gonzalo Pascual, del Instituto de Salud Carlos III.
A lo largo del debate, se han intercambiado experiencias y reflexiones sobre las lecciones aprendidas de anteriores emergencias sanitarias, los sistemas de vigilancia epidemiológica, la preparación de los hospitales, las capacidades de los laboratorios y la coordinación entre profesionales e instituciones. Entre las principales conclusiones, se ha puesto de manifiesto la importancia de trasladar los protocolos y procedimientos del plano teórico a la práctica, mediante ejercicios de simulación, formación continua y mecanismos de coordinación que permitan comprobar la capacidad real de respuesta ante nuevas amenazas.
Asimismo, los participantes han coincidido en que uno de los principales desafíos del enfoque One Health es avanzar hacia su integración efectiva en los sistemas sanitarios y en la propia sociedad. En este sentido, se ha destacado la necesidad de incorporar desde las primeras etapas educativas una visión interconectada de la salud humana, animal y ambiental, de manera que la ciudadanía comprenda su importancia y pueda trasladar este conocimiento a la práctica.
En esta línea, Rafael Laguens ha destacado la importancia de impulsar encuentros que favorezcan la colaboración entre disciplinas: “Jornadas como esta son fundamentales para avanzar hacia una verdadera aplicación del enfoque One Health. Los riesgos sanitarios no entienden de fronteras profesionales y solo desde el conocimiento compartido, la prevención y el trabajo conjunto podremos anticiparnos a las amenazas del futuro”.
Con motivo de la celebración de la Jornada, el Presidente de la OCV, Gonzalo Moreno del Val ha subrayado la necesidad de avanzar hacia una mayor integración de las distintas profesiones sanitarias. “Los grandes desafíos de la salud pública no pueden afrontarse desde un único lado de la sanidad. Necesitamos estructuras capaces de integrar conocimientos y capacidades, porque solo trabajando juntos podremos anticiparnos a las amenazas del futuro. La futura Agencia Estatal de Salud Pública representa una oportunidad para avanzar hacia una verdadera integración de la salud humana, animal y ambiental”, ha señalado.
La IV Jornada Nacional de Bioseguridad y Biocontención es una iniciativa de Scope Biosafety que ha contado con la coorganización del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria y que en esta edición ha contado con el patrocinio de Ramos STS, Camfil, Crioges y Lodepa, cuyo apoyo ha contribuido a la celebración de este encuentro científico y multidisciplinar.