Tomás Cobo, presidente de la OMC, y Enrique Roviralta, presidente del Comce, hablando con un miembro de la Cruz Roja en Ceuta.
Vocación médica al límite en Ceuta: "Cuando terminan su jornada se van a la playa a atender"
El presidente de la OMC se ha desplazado a la ciudad autónoma para comprobar de primera mano cuál es la situación a nivel sanitario
Han pasado doce días desde el sábado 1 de agosto, momento en el que miles de migrantes cruzaron a nado a Ceuta. Según fuentes oficiales, las cifras ascienden a 72.000, y afirman que la mayoría ha regresado. De igual forma, un episodio como el de principios de mes pone en jaque no solo la geopolítica, sino la sanidad española en su conjunto. El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Tomás Cobo, se ha desplazado a la ciudad autónoma para reunirse con el presidente del Colegio de Médicos de Ceuta (Comce), José Enrique Roviralta, y con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas. “El presidente del Comce venía informándonos de cuál era la realidad y, como presidente de los médicos, no solo de la OMC, he querido venir a verlo en directo y para trasladar mi profundo agradecimiento en nombre de la profesión médica por el extraordinario trabajo que, una vez más, estamos haciendo”, explica a Redacción Médica nada más llegar a la península después de su viaje.
Tras hablar con profesionales que están trabajando tanto en los hospitales como a pie de calle, Cobo destaca que se trata de una crisis, también, de “salud pública”. “La imagen de la playa del Trampolín realmente es patética, se han hecho vivacs los propios migrantes y el entorno de salubridad es de 0 a 10: cero”, describe el presidente de la OMC. Afirma que solo hay un par de ambulancias y un consultorio ambulante, que cataloga de “absolutamente precario”, para atender a más de 500 pacientes al día. “Aunque sean patologías menores, son pacientes con una historia clínica desconocida, pues se desconoce hasta su origen. Es una situación realmente dramática”, expone el médico.
Para el presidente de la profesión médica, la única forma de atajar un desafío como el vigente es yendo un paso más allá: “Esto requiere un mando de 360 grados con la colaboración directa del Estado, porque aquí el problema no es solo de sanidad, es también de seguridad”, estipula. Cobo insiste en que la crisis sobrepasa las capacidades que tiene Ceuta como ciudad autónoma: “Aunque tenga capacidad administrativa, no tiene capacidad real de solucionar esto”.
Médicos voluntarios doblando turno en la playa
En su paso por la ciudad, ha reparado en cómo están actuando los médicos de Ceuta para atender a las personas que han llegado a su costa procedentes de Marruecos. “Ya lo hemos demostrado muchas veces en los últimos tiempos. Ya lo hicimos en la pandemia, pero el ejemplo que los voluntarios están dando aquí a día de hoy, y los médicos en su actividad asistencial que se ha triplicado o cuadruplicado, es extraordinario”, apunta. Prosigue diciendo que se trata de “médicos que terminan su jornada a las tres de la tarde e inmediatamente se van a la playa a atender hasta la noche a toda esta gente, en un entorno realmente chiquitito, con únicamente dos o tres ambulancias a pie de playa”.
Lo que más ha preocupado de la crisis sanitaria es la situación en la que se encuentran los menores, sobre todo las niñas. “Los niños en estos entornos son extraordinariamente vulnerables a las bandas criminales, a los secuestros, a la explotación sexual, a la adopción ilegal o al tráfico de órganos. Es una realidad”. Por este motivo, considera que los médicos que se enfrentan al contexto de Ceuta, deben ir con su “absoluta vocación de servicio”, y preparados para ver situaciones muy tristes. “Es la dignidad del ser humano absolutamente expuesta a su mayor estado de vulnerabilidad. Miles de seres humanos buscando lo que buscamos todos, la felicidad y un mundo mejor, varados en una playa a la expectativa de algo”, opina.