Huelga de médicos en contra del Estatuto Marco.

Huelga de médicos en contra del Estatuto Marco.

Medicina

Los acuerdos autonómicos no despejan la amenaza de otra huelga médica: la decisión se tomará en septiembre

Los sindicatos que impulsaron los paros nacionales contra el Ministerio de Sanidad entre febrero y junio aseguran que el escenario no ha cambiado tras los últimos pactos en Andalucía, la Comunidad Valenciana y Euskadi

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Los sindicatos médicos que apoyaron la huelga contra el Estatuto Marco entre febrero y junio seguirán dándose un tiempo de reflexión para resolver si elevan su nivel de reivindicación con un paro plenamente indefinido después del verano. La decisión no se tomará antes de septiembre, según trasladan a Redacción Médica diversas fuentes de aquel comité de huelga, compuesto por CESM, Amyts, SMA, SME, Metges de Catalunya y O’Mega, que insisten en que sus planes no se han alterado pese a los diversos acuerdos para mejorar las condiciones laborales de los médicos sellados entre gobiernos autonómicos y varios de los propios sindicatos huelguistas, el último de ellos, el que firmaron a finales de julio SMA y la Consejería de Sanidad andaluza.

La Junta se comprometió a implantar un modelo de voluntariedad en la continuidad asistencial no vinculada a la guardia, aumentar las retribuciones fijas y crear un complemento específico para los profesionales que trabajen en puestos de difícil cobertura, entre otras medidas. Por su parte, SMA garantizó que no convocaría nuevas movilizaciones si la Administración va cumpliendo con su parte.

Antes, en mayo, la Xunta de Galicia, O’Mega, MUD y la Asociación MIR España llegaron a un acuerdo similar en varios aspectos: asegurar que las guardias sean voluntarias en un plazo de cinco años, equiparar de forma progresiva el pago de la hora de guardia al de la hora ordinaria y establecer un tope de 35 horas para la jornada semanal, entre otras medidas. También en mayo, el Servicio Aragonés de Salud, CESM Aragón y Fasamet acordaron suspender la huelga autonómica, si bien ambas partes se dieron un plazo de cuatro meses para negociar la materialización de las demandas sindicales.

El 20 de julio, SME y Osakidetza se sumaron a la senda del entendimiento. El Consejo de Gobierno vasco aprobó a finales de mes el decreto que formaliza un pacto que implica, entre otras cosas, equiparar progresivamente el valor retributivo de la hora de guardia con el de la ordinaria, reducir la obligatoriedad de hacer guardias entre los médicos veteranos, impulsar un modelo “más homogéneo” de productividad y mejorar la planificación de recursos humanos.

CESM-CV y la Conselleria de Sanidad valenciana también sellaron un acuerdo que conlleva implantar la jornada tope de 35 horas semanales de lunes a viernes, equiparar la gestión de agendas a la del ámbito hospitalario, fijar un límite de 25 citaciones diarias en Pediatría y priorizar que las guardias adicionales sean voluntarias. Se contempla la posibilidad de seguir haciendo guardias de 24 horas para cubrir los sábados, aunque con la alternativa de establecer módulos de atención continuada.

En el comunicado conjunto entre ambas partes, se advertía de que el pacto no suponía “un punto final”, sino “el inicio de una nueva etapa basada en la confianza mutua, el diálogo permanente y la negociación colectiva como instrumentos idóneos para afrontar los retos presentes y futuros de la sanidad pública valenciana”.

Acuerdos sin "cheques en blanco" a la Administración

Es lo mismo de lo que advirtió SMA en una nota a raíz del pacto firmado con la Junta de Andalucía. “Este Acuerdo no supone una desmovilización del colectivo ni entrega un cheque en blanco a la Administración. No es más que un pacto basado, como cualquier otro, en la reciprocidad. La ausencia de movilizaciones dependerá de la aplicación de las medidas contenidas en el Acuerdo de forma satisfactoria para nuestro colectivo”, explicó.

En enero también se firmó un acuerdo entre el Gobierno asturiano y el Sindicato Médico de Asturias (Simpa) para frenar la huelga autonómica convocada entonces por Apemyf, pero el sindicato asturiano no formó parte del comité de la posterior huelga nacional. El pacto contemplaba una rebaja progresiva de las guardias hasta un tope de 12 horas, la reducción del complemento de exclusividad en un 60 por ciento y un aumento retributivo para los MIR.

Sondeo a los médicos a la espera de septiembre

Pero una cosa es el ámbito autonómico y otra, el estatal. Convencidos de la necesidad de impulsar un estatuto médico propio y una mesa de negociación exclusiva para facultativos, los seis sindicatos del comité de huelga nacional optaron por convocar un paro semanal por mes entre febrero y junio para presionar al Ministerio de Sanidad, pero aquello resultó insuficiente para alcanzar acuerdo alguno. De ahí que las organizaciones se plantearan elevar el nivel de protesta convocando una huelga indefinida, sin intermitencia, aun asumiendo que conllevaría un mayor sacrificio salarial para los profesionales y un mayor riesgo para los pacientes.

El asunto no es baladí, y por ello ninguno de los sindicatos quiere tomar una decisión a la ligera. La Agrupación Profesional Por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf) (en la que están representados, entre otros, Amyts, Metges de Catalunya, SME y O’Mega) ha remitido una encuesta a sus afiliados para consultar qué estrategias de presión serían más efectivas si sigue sin cerrarse un acuerdo con Sanidad y el Gobierno de España. Más allá de eso, desde CESM aseguran que el acuerdo entre SMA y la Junta de Andalucía no ha hecho variar la hoja de ruta: los sindicatos del comité de huelga, remarcan, se reunirán en septiembre para redefinir los pasos a seguir durante el próximo curso político, y así lo confirman fuentes de Metges de Catalunya.