Derecho Sanitario

El Supremo exime de consentimiento informado escrito en una intervención odontológica

El alto tribunal explica que cada operación está sujeta a un componente aleatorio

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Ricardo Martínez Platel. Madrid

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso extraordinario por infracción procesal de una paciente que tras colocarse unos implantes de titanio, aconsejada por la odontóloga, sufrió lesiones. La mujer decidió pedir un dictamen médico para valorar los dolores. Según este documento,  existió una mala praxis consistente en no haber realizado un informe previo detallado puesto que la ortopantomografia obtenida unos meses antes no era suficiente para intervenir y explica que no se proporcionó a la paciente información suficiente.

Sin embargo, la sentencia de instancia reflejó que hubo información suficiente. La paciente reconoció que el médico que le había hecho el tratamiento precedente de ortodoncia y le había explicado que la mejor forma de reparar la ausencia de dos piezas era la colocación de unos implantes, habiendo tenido la oportunidad de decidir con conocimiento de causa el tratamiento que más le convenía, la actuación médica y las alternativas, sin que se hubiera materializado algún riesgo, como el de la afectación de la sensibilidad en una zona determinada de la boca.

El Supremo insiste en que la obligación del médico es poner a disposición del paciente los medios adecuados comprometiéndose no solo a cumplimentar las técnicas previstas para la patología en cuestión, con arreglo a la ciencia médica adecuada a una buena praxis, sino a aplicar estas técnicas con el cuidado y precisión exigible de acuerdo con las circunstancias y los riesgos inherentes a cada intervención, y, en particular, a proporcionar al paciente la información necesaria que le permita consentir o rechazar una determinada intervención.

Así, el alto tribunal explica que la intervención médica está sujeta al componente aleatorio propio de la misma, por lo que los riesgos o complicaciones que se pueden derivar de las distintas técnicas de cirugía utilizadas son similares en todos los casos y el fracaso de la intervención puede no estar tanto en una mala praxis, sino en las simples alteraciones biológicas.