Joaquín Estévez, presidente de Fundación Sedisa; José Soto, presidente Sedisa, Anna Rodríguez, miembro del Comité de Ética de Sedisa y Miquel Gómez, coordinador del Comité de Ética

Joaquín Estévez, presidente de Fundación Sedisa; José Soto, presidente Sedisa, Anna Rodríguez, miembro del Comité de Ética de Sedisa y Miquel Gómez, coordinador del Comité de Ética Redacción Médica

Profesionales

Sedisa actualiza su Código Ético para adaptarse a los retos de envejecimiento, salud mental e IA

Asimismo, Sedisa también ha actualizado el Código Ético del Directivo de la Salud, que delimita la actuación de estos profesionales en su práctica diaria

Y además: Gobierno y directivos de la salud se alían para impulsar la inteligencia artificial en la sanidad pública

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La Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y la Fundación Española de Directivos de la Salud (Fundación Sedisa) han presentado este jueves una actualización de su Código Ético, publicado en el año 2017, con el objetivo de incluir los nuevos retos para el buen gobierno del Sistema Sanitario. Asimismo, han presentado también una actualización del Código Ético de la Persona Directiva de la Salud, que permite delimitar con mayor precisión los principios que deben guiar la actuación de estos profesionales en su práctica diaria, con independencia de la institución concreta en la que desempeñe sus funciones.

El presidente de Sedisa, José Soto Bonel, ha explicado que ambos documentos responden a retos que en 2017 apenas se intuían como las lecciones aprendidas gracias a la COVID-19, el envejecimiento como reto, la salud mental de los profesionales médicos o el buen uso de los datos y la Inteligencia Artificial.

"En estos últimos nueve años se han producido cambios de calado tanto en la sociedad como en la forma de dirigir las asociaciones y las empresas", ha destacado el presidente de Sedisa, quien ha puntualizado que los cuatro grandes retos que apuntaba la primera versión del código -la sostenibilidad del sistema, el agotamiento del modelo organizativo, la profesionalización de la gestión y la falta de estabilidad política en las organizaciones sanitarias- siguen aún vigentes.

Asimismo, Bonel ha señalado que la decisión de presentar dos documentos independientes reside en que el primer documento -el Código Ético de Sedisa y su Fundación- regula cómo se gobiernan ambas instituciones y el Código Ético de la Persona Directiva va dirigido a los profesionales de la salud.

Ni novatos, ni políticos

En la misma línea se ha posicionado el presidente de la Fundación Sedisa, Joaquín Estévez Lucas, quien ha señalado que no existen "dos varas de medir" y que ambas organizaciones están regidas por los mismos cuatro compromisos institucionales: la integridad, la transparencia, la independencia y la responsabilidad social.

En su intervención, ha lanzado un alegato en favor de la profesionalización de la gestión hospitalaria -"Lo dije hace 20 años y lo vuelvo a repetir: no quiero que haya ni novatos ni militantes de partido al frente de los grandes hospitales", ha destacado- y ha destacado que las conclusiones técnicas responden a criterios profesionales.

En esta línea, ha rememorado cómo la gestión sanitaria ha ganado en formación, método y reconocimiento en estos últimos años y ha celebrado que Sedisa haya ido ganando asociados año a año hasta alcanzar los 3.300 socios que posee actualmente. "El año que viene celebramos el Congreso Nacional de Hospitales en Palma de Mallorca, se trata del único evento que representa a todos los hospitales de la sanidad española", ha recordado.

Un código cada día más exigente

El coordinador del Comité de Ética y Deontología de Sedisa, Miquel Gómez Clares, ha explicado que esta actualización no supone hacer "tabla rasa" respecto al texto de 2017 sino que actualiza e incorpora términos como la inclusión y diversidad en perspectiva de género -con compromisos como la presencia equilibrada de mujeres y hombres en los espacios de responsabilidad y debate- la sostenibilidad ambiental o la innovación responsable.

Además, incorpora la salud mental y los riesgos psicosociales como reto organizativo y un capítulo sobre IA, con nueve criterios alineados con el Reglamento General de Protección de Datos y el Reglamento de IA. "Fija una regla práctica: cuando un sistema de este tipo apoye una decisión relevante, debe existir una justificación proporcional al riesgo, una persona u órgano responsable identificado y posibilidad de revisión humana", ha explicado.

Respecto a este texto, Gómez ha indicado que la principal novedad es que este posee instrumentos como canales de consulta o indicadores como el porcentaje de proyectos con evaluación de conflicto de intereses. "Los indicadores se medirán cada año", ha señalado, a la vez que ha indicado que el Código se volverá a revisar en 2029.

Un código específico para directivos

Respecto a la idea de crear un código específico para directivos de la Salud, la miembro del Comité de Ética y Deontología de Sedisa Anna Rodríguez Cala ha explicado que este delimita con mayor precisión los principios que deben guiar la actuación de la persona directiva en su práctica diaria, con independencia de la institución concreta en la que desempeñe sus funciones. Este código, compuesto por un preámbulo, 10 títulos y 63 artículos, orienta la conducta profesional de la persona directiva de la salud mediante un marco de principios, valores y compromisos y afirma la identidad profesional de la dirección sanitaria como una función especializada.

Por último, ha explicado que entre las novedades se incluye la trazabilidad de las decisiones relevantes, la independencia respecto a intereses de terceros o presiones políticas, incorpora valores como la valentía y la humildad profesional y rechaza comportamientos como el abuso de poder, el nepotismo, el acoso o la tiranía organizativa.