Se estima que, en los últimos días, han llegado a Ceuta más de 7.000 menores. Europa Press
Situación crítica para ofrecer asistencia sanitaria a los menores en Ceuta: "Seguimos desbordados"
Los profesionales denuncian la falta de planificación y recursos para atender a los menores migrantes, mientras el Hospital Universitario mantiene ingresos en Pediatría y Neonatología
La crisis migratoria que atraviesa Ceuta sigue dejando una importante presión sobre el sistema sanitario, especialmente en la atención a los menores que llegan a la ciudad.
Aunque el Ministerio de Sanidad asegura que la asistencia se mantiene sin situaciones de colapso y que la presión asistencial ha disminuido en las últimas jornadas, los profesionales que trabajan en primera línea advierten a Redacción Médica de que la realidad continúa siendo muy compleja y reclaman una mayor implicación de las administraciones para responder a una situación que califican de "desbordante".
Una atención que va más allá de la asistencia médica
Los últimos datos del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) reflejan que el Hospital Universitario mantiene ingresados a un menor en Pediatría y dos recién nacidos en Neonatología, fruto de un parto gemelar, además de otros pacientes hospitalizados relacionados con la crisis migratoria. Sin embargo, los facultativos aseguran que la mayor dificultad no reside únicamente en los ingresos, sino en la gestión de los menores que requieren atención sanitaria y que, una vez estabilizados, carecen de un recurso adecuado donde ser derivados.
Así lo explican a este medio fuentes del Hospital Universitario de Ceuta, que detallan que la mayoría de los menores atendidos tienen entre 14 y 17 años, por lo que son asistidos en los circuitos de adultos. "La mayoría son diabéticos, son niños que necesitan insulina, necesitan asistencia y valoración, y los tratamos aquí en Urgencias".
El problema, añaden, comienza una vez finaliza la atención médica. "Aquí no tenemos dónde acogerlos. El centro de menores los rechaza porque está saturado y no tiene dónde tenerlos. Comisaría tampoco puede hacerse cargo. Tenemos un problema y nos da mucha pena", lamentan desde el Servicio de Urgencias, al tiempo que critican la falta de respuesta institucional ante esta situación.
Desde el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta comparten ese diagnóstico. Su presidente, Enrique Roviralta, sostiene que la presión asistencial era previsible desde semanas antes del episodio más intenso de llegadas y reprocha que las administraciones no activaran un dispositivo extraordinario para reforzar la asistencia. "Estábamos reclamando un refuerzo del servicio asistencial porque ya se estaban produciendo intentos diarios de entrada de cientos de personas", afirma. Sin embargo, asegura que el único apoyo recibido fue la suspensión de permisos del personal sanitario y la incorporación voluntaria de algunos profesionales. "El personal dobló turnos, no durmió y terminó muchas veces llorando de frustración, impotencia y crisis emocional", relata.
Aunque reconoce que la situación ha mejorado respecto a los primeros días de la crisis, Roviralta insiste en que Ceuta continúa soportando una presión extraordinaria. "Ahora mismo hay unos 7.000 menores en la ciudad y estamos en pleno verano, con vacaciones y la Operación Paso del Estrecho. Es una situación teóricamente desbordante", advierte.
Ceuta reclama refuerzos para futuras crisis
El presidente del Colegio de Médicos considera que los acontecimientos han evidenciado las carencias estructurales del sistema sanitario ceutí. A su juicio, Ceuta ha dejado de ser un área de "potencial catástrofe" para convertirse directamente en una "zona de catástrofe y conflicto", una situación que, alerta, podría repetirse en cualquier momento si no se adoptan medidas extraordinarias.
Entre esas medidas reclama reforzar la sanidad pública, reconocer a Ceuta como área de difícil cobertura médica, crear una comisión permanente de seguimiento de la crisis y disponer de una infraestructura hospitalaria de reserva. "Solo tenemos un hospital. Si colapsa, no hay más asistencia viable", advierte.
Mientras tanto, los profesionales insisten en que la prioridad sigue siendo garantizar una atención digna a los menores que continúan llegando a la ciudad, muchos de ellos con patologías crónicas o necesidades asistenciales específicas. Una labor que, aseguran, continúa sosteniéndose gracias al esfuerzo de los equipos sanitarios, pese a que consideran insuficiente el respaldo institucional recibido durante esta emergencia.